18/09/2025
¿Qué es la ansiedad infantil?
La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo frente a situaciones nuevas, desconocidas o que generan miedo. En los niños también aparece, pero cuando es muy intensa, frecuente o interfiere con su vida diaria, ya hablamos de ansiedad infantil como un problema clínico
¿Cómo se manifiesta?
Los niños no siempre dicen “estoy ansioso”, más bien lo expresan con:
• Síntomas físicos: dolor de barriga, dolor de cabeza, tensión muscular, sudoración, palpitaciones, dificultad para dormir.
• Síntomas emocionales: miedo intenso a equivocarse, preocupación constante, inseguridad.
• Conductuales: llanto, berrinches, evitar ir a la escuela, dificultad para separarse de los padres, necesidad de asegurarse todo el tiempo (“¿me vas a venir a recoger?, ¿va a pasar algo malo?”).
Tipos más comunes de ansiedad en niños
1. Ansiedad por separación: miedo excesivo a separarse de sus padres o cuidadores.
2. Fobia escolar o rechazo escolar: dificultad para asistir a la escuela por miedo, llanto o síntomas físicos.
3. Fobias específicas: miedo intenso a objetos o situaciones (perros, oscuridad, médicos).
4. Ansiedad generalizada: preocupación excesiva por diferentes temas (rendimiento escolar, salud de la familia, accidentes, etc.).
5. Trastorno de pánico: episodios de miedo súbito con síntomas físicos intensos (taquicardia, sensación de ahogo).
Causas o factores
• Biológicos: temperamento sensible, predisposición genética.
• Familiares: modelos ansiosos, sobreprotección, falta de seguridad.
• Ambientales: cambios bruscos (mudanza, separación de los padres, bullying, pérdidas).
¿Qué consecuencias puede tener si no se atiende?
• Bajo rendimiento escolar.
• Aislamiento social.
• Problemas de autoestima.
• Riesgo de desarrollar ansiedad o depresión en la adolescencia y adultez.
¿Cómo ayudar a un niño con ansiedad?
• Escuchar y validar: no minimizar (“no pasa nada”), sino mostrar comprensión (“entiendo que tengas miedo”).
• Rutinas claras: horarios estables dan seguridad.
• Técnicas de relajación adaptadas: respiración con juegos, mindfulness infantil, botellas sensoriales.
• Fomentar autonomía: permitir que enfrenten poco a poco las situaciones temidas.
• Evitar sobreprotección: acompañar, pero no resolverles todo.
• Psicoterapia cognitivo-conductual: es la más efectiva en niños.
• Apoyo familiar y escolar: trabajar en conjunto para dar seguridad y herramientas.