18/11/2025
Para la mayoría de las mujeres embarazadas, los ejercicios de bajo impacto ayudan a preparar al cuerpo para el parto. La actividad física de bajo impacto aumentan el ritmo cardíaco y la entrada de oxígeno y, al mismo tiempo, ayudan a evitar las acciones repentinas y con golpes que pueden afectar a las articulaciones, los huesos y los músculos.
Se recomienda que las mujeres saludables que no son altamente activas realicen al menos 150 minutos (2 horas y media) de actividad física de intensidad moderada por semana. Si eras muy activa o realizabas ejercicio físico intenso antes del embarazo, tal vez puedas continuar con tu rutina de ejercicios, siempre y cuando tu médico considere que es seguro para ti y el bebé.
Es importante saber que el ejercicio físico de alto impacto puede causar mayor presión sobre las estructuras del interior del útero y esto podría provocar problemas, como parto prematuro o sangrado.
Algunas de las actividades que se pueden realizar para que te mantengas en forma son: caminar, nadar, hacer gimnasia aeróbica en el agua, yoga y pilates.
Consulta a tu médico de confianza antes de comenzar cualquier actividad física durante el embarazo.