01/10/2025
La angustia en psicoanálisis
En la teoría freudiana, la angustia no es simplemente una reacción afectiva, sino un fenómeno estructural del aparato psíquico. Freud distingue entre la angustia realista (frente a un peligro externo) y la angustia neurótica, que no se dirige a un objeto definido, sino que emerge cuando algo reprimido amenaza con retornar (Freud, 1926/2006). En este sentido, la angustia cumple la función de señal, es decir, advierte al yo de un peligro inminente vinculado con el deseo inconsciente.
Lacan, retomando y reformulando este planteamiento, sostiene en su Seminario X: La angustia (1962-1963) que la angustia es la única emoción que no engaña, pues surge precisamente cuando el sujeto se confronta con el vacío del deseo del Otro. A diferencia del miedo, que se relaciona con un objeto determinado, la angustia se produce cuando el sujeto se ve afectado por la falta en el Otro, es decir, cuando se quiebra la garantía simbólica que sostenía su posición.
Desde esta perspectiva, la angustia no debe pensarse como un mero síntoma a eliminar, sino como un indicador clínico privilegiado, porque señala el lugar mismo donde el sujeto queda desbordado por lo real