Psicóloga y Tanatologa Cindy Figueroa

Psicóloga y Tanatologa Cindy Figueroa Cuitlahuac y Pablo sidar #1270 barrio de la presa

Heridas que deja la relación con un hombre casadoNadie entra a una historia así pensando que va a perderse.Al principio ...
24/12/2025

Heridas que deja la relación con un hombre casado
Nadie entra a una historia así pensando que va a perderse.
Al principio te dicen que eres especial, que su matrimonio ya está roto, que solo es cuestión de tiempo. Mentiras bonitas, dichas con voz segura. Y tú, que vienes cansada de perder, decides creer. No por ingenua, sino por hambre emocional.

Pero la realidad no tarda en cobrar factura.

La primera herida es vivir a medias. No hay domingos, no hay fotos, no hay planes públicos. Todo es escondido, rápido, prestado. Aprendes a conformarte con migajas mientras te venden el discurso de “paciencia”.

La segunda es la espera eterna. Esperas mensajes, decisiones, valentía. Esperas a alguien que siempre llega tarde… porque antes tiene otra vida que no piensa soltar.

La tercera herida es la culpa silenciosa. Aunque te digan que no eres la mala, algo dentro de ti sabe que estás ocupando un lugar que no te pertenece. Y esa voz no se calla.

La cuarta es la autoestima erosionada. Sin darte cuenta, empiezas a competir con una mujer que ni siquiera eligió estar en esa guerra. Y cuando compites, ya estás perdiendo.

La quinta herida es la mentira normalizada. Mientes para protegerlo, para protegerte, para sostener una historia que solo existe en la sombra. Y cada mentira te aleja un poco más de quien eras.

La sexta es el apego a la esperanza. No al hombre, a la promesa. Y la esperanza, cuando no se cumple, se vuelve adicción peligrosa.

La séptima herida es el tiempo perdido. Años que no vuelven, oportunidades que se enfrían, amores posibles que no llegaron porque tú estabas esperando a alguien que nunca llegó del todo.

La octava es la soledad acompañada. Estás con alguien, pero te sientes sola. Porque cuando más lo necesitas, nunca está.

La novena herida es la rabia contigo misma. No por amar, sino por quedarte donde sabías que no había futuro.

Y la décima, la más profunda: darte cuenta de que nunca fuiste prioridad, solo una distracción cómoda en la vida de alguien que no tuvo el valor de elegir.

Este texto no juzga.
Despierta.

Porque nadie merece vivir escondida, esperando sobras de amor, justificando ausencias.
El amor no se mendiga, no se comparte a escondidas, no se promete sin hechos.

Y si esto incomoda, duele o molesta…
es porque toca verdades que muchas callan, pero demasiadas viven.

A veces irse no es perder.
Es salvarse.

El síndrome del salvador. Primera parte ."Cuando ayudar se convierte en abandono de mí "El síndrome del salvador es un p...
19/12/2025

El síndrome del salvador. Primera parte .
"Cuando ayudar se convierte en abandono de mí "

El síndrome del salvador es un patrón emocional y relacional en el que la persona siente una necesidad constante de rescatar, sostener o hacerse cargo de otros, incluso cuando no se lo piden o cuando ese acto implica traicionarse a sí misma.

No nace del amor consciente, sino de una herida antigua. Muchas veces es una forma aprendida de pertenecer, de ser vista o de merecer amor.

El salvador no se percibe como tal. Se vive como responsable, comprometido, disponible. Pero por dentro suele estar agotado, frustrado y vacío.

Ayudar se convierte en identidad. Y la identidad, en prisión.

Mirada bioemocional

A nivel bioemocional, este patrón suele estar asociado a un conflicto de desvalorización:

“Si no soy útil, no valgo”.

El cuerpo aprende que la seguridad emocional depende de estar pendiente del otro. El sistema nervioso se mantiene en alerta, atento a las necesidades ajenas, desconectándose progresivamente de las propias señales internas.

Mirada sistémica

En muchos sistemas familiares hubo:

Adultos emocionalmente ausentes

Madres o padres sobrecargados

Hermanos que tuvieron que crecer demasiado pronto

El niño que ocupa el rol de salvador aprende que su lugar es sostener, calmar, reparar.

Desde ahí se activa una lealtad inconsciente:

“Si yo me hago cargo, el sistema no se rompe”.

Mirada polivagal

Desde la teoría polivagal, el síndrome del salvador se sostiene en un estado simpático funcional:

Hiperresponsabilidad

Hipervigilancia

Dificultad para descansar

Cuidar al otro mantiene al sistema nervioso ocupado, evitando el contacto con el vacío, la tristeza o la soledad propias.

Mirada energética

Energéticamente, el salvador suele tener:

Campo expandido hacia afuera

Poco enraizamiento

Límites energéticos difusos

Da más energía de la que recibe y termina en agotamiento, resentimiento o colapso.

La trampa del rol

El salvador confunde:

Amor con sacrificio

Presencia con control

Acompañar con intervenir

Y sin darse cuenta, invalida el proceso del otro y posterga el suyo.

Sanar implica renunciar al rol que daba identidad.

Ficha terapéutica – Autoexploración

Completa con honestidad y sin juicio:

¿A quién intento salvar actualmente?

¿Me ha pedido ayuda realmente?

¿Qué siento cuando no me necesitan?

¿Qué parte de mí se activa cuando cuido al otro?

¿Qué temo que ocurra si dejo de intervenir?

Ejercicio corporal – Volver a mí

1. Coloca una mano en el pecho y otra en el vientre.

2. Respira lento, profundo, sin corregirte.

3. Repite internamente:

> “Devuelvo a cada uno su responsabilidad”.

4. Visualiza cómo tu energía regresa a tu cuerpo.

5. Permanece unos minutos sintiendo tu propio sostén.

Integración consciente

Ayudar no es salvar. Amar no es sacrificarse.

Cuando dejo de rescatar, empiezo a habitarme. Cuando me habito, dejo de necesitar desaparecer por otros.

Hoy suelto el rol que me agotó. Hoy me permito existir sin ser necesario. Hoy elijo quedarme conmigo.

17/12/2025
17/12/2025
13/12/2025

Algunos me llaman doctora, otros psicóloga, otros licenciada, pero yo prefiero que me llamen para agendar una cita. 😅

A veces creemos que entender a alguien significa justificarlo todo… pero no es así.Comprender la historia de una persona...
07/12/2025

A veces creemos que entender a alguien significa justificarlo todo… pero no es así.
Comprender la historia de una persona nos da empatía, pero también nos recuerda que tenemos derecho a poner límites.

Hoy elijo relacionarme desde la conciencia, no desde el sacrificio.
Elijo reconocer el dolor del otro, sin olvidar el mío.
Elijo escuchar, acompañar y comprender, pero sin cargar lo que no me toca.
Porque amar no es aguantar.
Porque entender no es tolerar.
Y porque mis límites también son un acto de amor propio.

La mayoría no quiere terapia... porque sin sus traumas no sabrían quiénes son.Se acostumbraron a vivir del dolor, a ser ...
02/12/2025

La mayoría no quiere terapia... porque sin sus traumas no sabrían quiénes son.

Se acostumbraron a vivir del dolor, a ser la víctima, a usar el pasado como excusa para no moverse. Sanar no es bonito. Sanar es dejar de esconderse detrás del trauma que te da identidad, atención y justificación.

Si esto te incomoda... es porque te tocó donde duele. Y ahí empieza el cambio. Cambiar no es fácil, pero quedarte igual sí es destructivo.

Dirección

Cuitlahuac Y Pablo Sidar Barrio De La Presa
Cuahutemoc
31510

Horario de Apertura

Lunes 3pm - 9pm
Martes 3pm - 9pm
Miércoles 3pm - 9pm
Jueves 3pm - 9pm
Viernes 3pm - 9pm

Teléfono

+526251143574

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psicóloga y Tanatologa Cindy Figueroa publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Psicóloga y Tanatologa Cindy Figueroa:

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram

Categoría