03/04/2026
En el marco de la psicología y neuropsicología del desarrollo, resulta relevante denotar que las expresiones de violencia en la niñez —ya sean físicas, verbales o simbólicas— constituyen una interrupción directa en los procesos de adaptabilidad y crecimiento integral de este grupo etario, dado que, bajo el enfoque específico de la neurobiología interpersonal (Siegel, 2010), se comprende/explica que el sistema nervioso central posee una estructura particular cuya funcionalidad se ve afectada ante estímulos que la niñez percibe como amenazantes.
Es así como, a partir del enfoque delineado atrás, se reconoce que el ejercicio de la violencia provoca un ciclo de desarticulación neurológica que aminora el aprendizaje y la vinculación: la activación de la amígdala genera un estado de alerta que inhibe la corteza prefrontal, interrumpiendo el acceso a las áreas racionales, la lógica y la integración de normas; consecuentemente, el comportamiento-conducta queda subordinado al dominio del cerebro primitivo, inhabilitando cualquier posibilidad de desenvolvimiento afectivo o cognitivo; no hay aprendizaje posible bajo el dominio del miedo.
Desde una perspectiva de derechos, estas prácticas se sustentan en un trato adultocentrista que vulnera la dignidad humana; por ello, la “Convención sobre los Derechos de [la niñez]” (ONU, 1989) garantiza la protección contra toda afectación mental, determinando la agresión no como una pauta de crianza, sino como una transgresión que deriva en una continua amenaza a la integridad tanto física como mental, dificultando el derecho al máximo desarrollo posible. Frente a esto, la alternativa ética radica en el constructo de co-regulación, donde la persona adulta asume la función de corteza externa que preserva la calma y facilita la integración cerebral, por lo que promover vínculos seguros es un ejercicio preciso, así como un compromiso irrestricto con la justicia social y los derechos de las niñeces.
Referencias:
• Siegel, D. J. (2010). La mente en desarrollo: Cómo interactúan las relaciones y el cerebro para moldear nuestro ser. Desclée de Brouwer.
• Organización de Naciones Unidas [ONU]. (1989). Convención sobre los Derechos del Niño.https://www.un.org/es/events/childrenday/pdf/derechos.pdf
Transparencia digital:
La infografía fue elaborada con la asistencia de IA generativa; no obstante, tanto la curaduría de información como el contenido —incluyendo anotaciones, exploración referencial, texto de la publicación y ejercicios de síntesis— han sido realizados por el autor.