23/04/2026
A veces no hay mucho que hacer mas que transitar la vida. Escuchar los autos que pasan a la distancia, mientras con las piernas cruzadas, arrellanada en el sillón, la tarde avanza a su propio ritmo, ni lenta ni rápida, depende mucho del nivel de ansiedad que haya en ese momento. A veces no estamos produciendo ni creando, a veces toca ser espectadores, receptores, a veces la mente hay que ponerla en pausa, de esa inercia que tiene de estar siempre tramando algo. A veces hay que mirar, escuchar, sentir, contemplar lo que es y no estar pensando en lo que viene o en lo que podría ser. A veces toca habitar un instante simple, uno de muchos que se combinan con otros en lo que hay mucho pasando, mucho resolviendo, mucho ejecutando. Y aunque la angustia por no hacer gran cosa, por estar perdiendo el tiempo se aglutina en la garganta, a veces toca exponerse a esa ansiedad para encontrar, después de un rato, la calma que en los días de ajetreo se pide con tanta fuerza.
-Betty 🤍