30/12/2025
Muchas veces, quien menos tiene es quien más entrega.
En la acera, un hombre descansa apoyado en un árbol.
A su lado, tres perritos duermen tranquilos, pegados a él, como si supieran que ahí están a salvo.
No hay mucho alrededor, pero sí lo más importante: compañía.
Porque el amor no depende de lo que se posee, sino de lo que se comparte, incluso cuando casi no hay nada.