30/01/2026
Chequense esto!! 🛑Atención 🚨
Los calambres musculares no aparecen por casualidad: esto es lo que realmente los provoca
La imagen representa uno de los fenómenos musculares más comunes y a la vez más incomprendidos: el calambre muscular. Ese dolor súbito, intenso e involuntario ocurre cuando un músculo se contrae de forma sostenida sin lograr relajarse, generando una sensación de rigidez y ardor que puede durar desde segundos hasta varios minutos.
Desde el punto de vista fisiológico, los calambres se producen por una alteración en el equilibrio entre la excitación y la relajación del músculo. Para que un músculo funcione correctamente necesita una comunicación precisa entre el sistema nervioso, las fibras musculares y ciertos minerales clave.
Las causas más frecuentes incluyen:
1. Deshidratación
Cuando el cuerpo pierde líquidos, disminuye el volumen plasmático y se altera la función neuromuscular. Esto vuelve a las fibras musculares más susceptibles a descargas nerviosas desorganizadas.
2. Alteraciones de electrolitos
Minerales como sodio, potasio, calcio y magnesio son esenciales para la contracción y relajación muscular. Un desequilibrio, ya sea por sudoración excesiva, dietas restrictivas, vómitos, diarrea o uso de diuréticos, puede desencadenar calambres.
3. Fatiga muscular
El sobreuso del músculo, especialmente durante ejercicio intenso o prolongado, genera acumulación de metabolitos y falla en los mecanismos de relajación muscular. Esto explica por qué los calambres son frecuentes durante la noche o después del ejercicio.
4. Compresión nerviosa
Problemas en la columna vertebral, como hernias discales o estenosis, pueden irritar nervios que controlan ciertos músculos, favoreciendo la aparición de calambres recurrentes.
5. Trastornos circulatorios
Una mala perfusión sanguínea limita el aporte de oxígeno y nutrientes al músculo, aumentando el riesgo de contracciones dolorosas, especialmente en las piernas.
6. Enfermedades sistémicas
Condiciones como diabetes, insuficiencia renal, enfermedad hepática, alteraciones tiroideas o neuropatías pueden alterar la función neuromuscular y favorecer calambres frecuentes.
Aunque en la mayoría de los casos los calambres son benignos, su repetición frecuente, intensidad elevada o aparición sin causa aparente puede ser una señal de que algo más está ocurriendo en el organismo.
Entender por qué aparecen es el primer paso para prevenirlos y para saber cuándo es momento de buscar una valoración médica adecuada.
____
Recordatorio esencial: La información presentada tiene carácter académico y educativo. No constituye consulta médica, ni debe ser utilizada para autotratarse. Si tienes molestias o preocupaciones, consulta a tu médico de confianza.