28/02/2026
En el podcast Penitencia, Beto cuenta su historia desde prisión, donde esta cumpliendo su condena de 72 años:
"Fue abandonado siendo un bebé. Adoptado a los cinco, sufrió de abusos por esas mismas personas.
A los seis ya dormía en la calle. A los nueve fue secuestrado y entrenado con violencia extrema para convertirse en herramienta de otros.
A los diez, la infancia ya había desaparecido por completo.
Creció sin afecto, sin identidad legal, sin límites sanos. La violencia dejó de parecerle violencia y se volvió entorno.
Con el tiempo llegaron el dinero, el poder y los delitos graves. Pero nada llenó el vacío que arrastraba desde el inicio.
Hoy no se justifica. Tampoco se victimiza.
Solo acepta que la cárcel es consecuencia. Y su historia deja una pregunta incómoda:
¿en qué momento empezó realmente su condena?
Porque a veces el crimen no es el principio de la tragedia… sino el resultado de una infancia que nadie protegió".