02/10/2023
No sé cuando sea, pero llegará el día, en que deje de pisar mi tierra recién arada, el día en que ya no vuelva a sembrar el maíz ni a probar el atole, ni comer las tortillas recién salidas del comal.
No sé cuando dejaré de contemplar mis amaneceres y mis ocasos, tampoco sé, cuando dejaré de cantar las canciones que amo, las que aunque mal entonado canto desde el fondo del alma.
Un día será la última vez que vaya al monte a cortar la leña, a recolectar los hongos, a buscar para el té toronjil y tabaquillo, a ese lugar que tanto amo y será el último día, que escuche las pláticas alrededor del fogón junto a los mios y será la última vez, que vea la sonrisa de los chiquillos que nutrieron profundamente mi alma y dejaré de existir, ya en este cuerpo.
Sé que todo un día habrá terminado y eso va a estar bien, pués el simple hecho de haber disfrutado la vida, de haber despertado mi conciencia y haber aprovechado mi salud y mis fuerzas, sé que todo estará bien y que habrá valido bien la pena.
Un día que ni imagino pero que ya existe, dejaré de abrazar y de besar a los que amo, sé que este trayecto en mi camino un día habrá terminado y poco habrán importado mis creencias, mis miedos, mis errores, pero mucho habrán valido mis abrazos, mis caricias, mi amor y mis consejos.
Esta vida me ha dado más de lo que pude haber imaginado y eso es más que suficiente para vivir agradecido lo que me resta de vida. Esta vida me ha dado lo más preciado, la oportunidad de amar y saberme amado.
Gracias vida, por mi vida ¡Por la vida en mi madre tierra!
©️ Marco Antonio Olguín Sánchez (copyright) para la página Orgullo Mexicano.
Crédito de fotografía a quien corresponda.