01/04/2026
Regidor de los animales… tapando baches y bajo señalamientos.
Columna de opinión.
En Ahome, la figura de Héctor Álvarez vuelve a encender el debate público, no por avances en bienestar animal, sino por decisiones y acciones que evidencian una preocupante desviación de funciones.
Porque mientras el municipio enfrenta una crisis real en materia de protección animal —abandono, sobrepoblación, maltrato y ausencia de políticas públicas efectivas—, el regidor que debería encabezar estos esfuerzos aparece realizando labores de bacheo, una función que claramente corresponde a otras áreas del gobierno.
Y esto no es menor. Es un reflejo de lo que muchos ciudadanos perciben como simulación institucional.
Pero el tema va más allá.
Existen señalamientos ciudadanos que apuntan a que el regidor podría estar recibiendo dinero para realizar estas actividades. De ser cierto, no solo estaríamos frente a una falta ética, sino ante posibles actos de corrupción que podrían constituir faltas administrativas graves o incluso delitos como cohecho o uso indebido del cargo.
No se trata de hacer acusaciones sin sustento. Se trata de entender la gravedad del contexto: cuando un servidor público se aleja de su función y además enfrenta este tipo de señalamientos, la confianza ciudadana se erosiona aún más.
Porque Ahome no necesita un regidor que tape baches.
Necesita un regidor que atienda:
1. La falta de campañas masivas de esterilización.
2. La nula estrategia contra el maltrato animal.
3. El abandono sistemático en colonias.
4. La falta de apoyo a rescatistas y organizaciones.
El bienestar animal no es un accesorio político ni un cargo simbólico. Es una responsabilidad que exige conocimiento, compromiso y, sobre todo, integridad.
🚨Si los señalamientos son falsos, deben aclararse.
⚠️Si son ciertos, deben investigarse y sancionarse.
Pero lo que ya es evidente, es que la indiferencia institucional sigue siendo el verdadero problema.
Y esa, hasta hoy, nadie la ha tapado.