Psicóloga Elva Alicia Arce

Psicóloga Elva Alicia Arce *Atención Niños, Adolescentes y Adultos. "Noviazgo, Familia y Matrimonio"
TDAH- ASPERGER

11/05/2026

Efecto placebo

11/05/2026
09/05/2026

Conocer objetivamente el potencial de tu hijo es ayudarlo a crecer.
A ser feliz se aprende🍁

¿Quieres ser feliz?  🤗APRENDE🌷🌹🙏🏻
08/05/2026

¿Quieres ser feliz? 🤗
APRENDE🌷🌹🙏🏻

08/05/2026

Atención !!!
Y el lenguaje es solo un ejemplo.

08/05/2026

Así las cosas🥺querida colega Scarlett Espinoza

Reconoce el valor de los demás 🤩✌️😀
02/05/2026

Reconoce el valor de los demás 🤩✌️😀

01/05/2026

Feliz Mayo❤️Mes para festejar a Mamá🌹🙏🏻🌷🌹🍁❤️🌷🙏🏻🌹🌷🙏🏻❤️🌹🍁🙏🏻

Pensé que mi mamá quería más a mi hermano

Y no, no era favoritismo, era una herida que yo no conocía, cada hijo conoce una versión distinta de su madre.

Uno la conoció fuerte… otro cansada.

Uno la hizo reír… otro llorar.

Uno llegó cuando aún soñaba… y otro cuando ya se le notaban las renuncias en la mirada.

No era que quisiera más a uno…

Es que cada uno ocupó un rincón distinto de su alma.

Uno necesitó más tiempo.

Otro más paciencia.

Y hubo uno que solo necesitaba que ella no se quebrara… y por eso ella fingía estar bien.

A veces creemos que mamá tiene un favorito porque vemos el abrazo… pero no la historia.

Vemos el silencio… pero no todo lo que tuvo que callar.

Vemos que da más… sin notar a quién más le dolió.

Porque sí:

El hijo que más abrazos recibió, tal vez fue el que más roto estaba.

El que parecía tenerlo todo fácil, quizás era el que más se perdió en el camino.

Y el que nunca pedía nada… fue el que aprendió a no necesitar.

Una madre no ama con justicia matemática.

Ama con lo que tiene.

Con lo que le queda.

Ama desde el cansancio, desde la intuición, desde el miedo a fallar.

¿Alguna vez te preguntaste por qué no te abrazó más?

Tal vez pensó que eras fuerte.

Tal vez ya no le quedaban fuerzas.

Tal vez también esperaba un abrazo tuyo…

Ella fue mujer antes que madre.

Fue hija antes que guía.

Y tuvo que aprender sola a repartir su alma entre varios sin romperse por completo.

No juzgues su amor por lo que hizo.

Valóralo por lo que sacrificó en silencio.

Por las lágrimas que secó sin que vieras.

Por las veces que prefirió dolerse sola, para que tú no te sintieras culpable.

Y si todavía la tienes contigo… mírala de nuevo.

Tal vez no era falta de amor.

Era que te estaba cuidando… a su manera.

No esperes a perderla para entenderla.

No esperes ser padre o madre para perdonarla.

Y no esperes más para decirle lo que siempre quiso oír:

“Gracias, mamá. Por amarme… incluso cuando no lo entendí.”

Cada hijo ocupa un lugar distinto en el corazón de mamá…

Y aunque no todos lo entiendan igual, ese amor siempre estuvo ahí.

Solo que hablaba diferente.

Créditos a su autor

28/04/2026

LOS PADRES QUE PRODUCEN MIEDOS A SUS HIJOS.
( pueden ser también tíos, abuelos, hermanos mayores🥺)

No todos los niños tienen miedo a los monstruos. Algunos le tienen miedo a sus padres.

Cuando eres niño se supone que tus padres son tu refugio.

El lugar donde corres cuando tienes miedo.
La voz que te calma cuando hay tormenta.
Los brazos que te dicen: aquí estás seguro.

Se supone.
Pero hay niños que aprenden algo diferente.

Aprenden a escuchar pasos en el pasillo y congelarse.
Aprenden a leer el humor de un adulto para sobrevivir el día.

Aprenden a hacerse pequeños, invisibles, silenciosos.
No por timidez.
Por miedo.

Nadie les enseñó a tenerle miedo a la oscuridad.
Les enseñaron a tenerle miedo a una mirada.

A un tono de voz.
A una puerta que se cierra.
A el sonido de unos pasos que se acercan de noche.
Y lo más cruel de todo...
Es que ese niño igual los amaba.

Porque los niños no saben dejar de amar a sus padres.
Aunque esos padres los lastimen.

Aunque lloren solos.
Aunque aprendan que el amor duele.

Ese niño crece.
Pero algo en él no termina de crecer nunca.

Se queda atascado en esa habitación.
Esperando que alguien llegue a salvarlo.

Sin saber que ya es adulto.
Sin saber que ya puede salir.
Pero no sabe cómo.
Porque nadie le enseñó.

Hoy ese niño camina entre nosotros.

Quizás es tu compañero de trabajo que nunca habla de su familia.

Quizás es tu amigo que se pone tenso cuando alguien grita.

Quizás eres tú.
Y carga con algo que nunca debió cargar.

Una infancia que no fue infancia.
Un hogar que no fue hogar.
Un miedo que no debió existir.

El monstruo más aterrador de muchos niños
no vivía debajo de la cama.
Vivía en la misma casa.

Comía en la misma mesa.
Firmó su acta de nacimiento.
Y el mundo siguió girando.
Los vecinos escuchaban y cerraban su puerta.

Los maestros veían las señales y miraban para otro lado.

La familia sabía y decidía no meterse.

El silencio de los adultos fue cómplice.
Siempre lo es.

Esto no es un texto para generar lástima.
Es un texto para generar conciencia.

Porque ese niño asustado que aprendió a sobrevivir en su propio hogar...

Necesitaba que alguien hablara.

Necesitaba que alguien actuara.

Necesitaba que alguien dijera:

"Lo que te está pasando no está bien.

Y no es tu culpa."
Si conoces a un niño así hoy...
Sé el adulto que nadie fue para ese niño que alguna vez fuiste tú.

crees que hay silencios que ya es hora de romper.

Porque las infancias que no se cuentan... jamás se olvidan.

Mendoza Male
Tomado de la red👦🏻

Dirección

Calle Neptuno 1420 Residencial Campestre
Culiacán
80015

Horario de Apertura

Lunes 12am - 12pm
4pm - 7pm
Martes 11am - 1pm
4pm - 7pm
Miércoles 11am - 1pm
4pm - 7pm
Jueves 11am - 12pm
4pm - 7pm
Viernes 11am - 12pm
4pm - 7pm
Sábado 12am - 1pm
11am - 12pm

Teléfono

+526671270937

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psicóloga Elva Alicia Arce publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Psicóloga Elva Alicia Arce:

Compartir