19/11/2025
Los síntomas comunes de una hernia discal incluyen dolor (a menudo punzante y que se irradia a la pierna o brazo), entumecimiento, hormigueo o debilidad en las extremidades afectadas. El tratamiento inicial suele ser conservador e incluye reposo corto, medicamentos (antiinflamatorios, analgésicos), fisioterapia y, en casos severos, inyecciones de esteroides. La cirugía se reserva para casos persistentes o que presentan déficits neurológicos.
Síntomas
Dolor: Generalmente punzante, en la espalda baja o el cuello, que puede irradiarse hacia la cadera, nalga, pierna, o brazo.
Entumecimiento: Sensación de hormigueo o adormecimiento en la extremidad afectada.
Debilidad: Debilidad muscular en la pierna o brazo correspondiente, que puede empeorar con el tiempo.
Empeoramiento con actividades: El dolor puede intensificarse al estar sentado, al levantar objetos o al toser/estornudar.
Problemas de control: En casos graves, puede haber pérdida de control de la vejiga o los intestinos.
Tratamiento
Tratamientos conservadores (no quirúrgicos)
Reposo: Un corto período de reposo en cama (1-3 días) puede ayudar, pero es crucial reanudar la actividad suavemente.
Medicamentos: Analgésicos y antiinflamatorios para controlar el dolor y la inflamación.
Fisioterapia: Ayuda a mejorar la fuerza, la flexibilidad y la resistencia, además de aliviar el dolor.
Inyecciones epidurales de esteroides: Se inyectan para reducir la inflamación y el dolor en la raíz nerviosa.
Terapia física y ejercicios: Movimientos suaves, estiramientos, y ejercicios de bajo impacto como caminar, nadar o andar en bicicleta estática.
Tratamiento quirúrgico
Se considera cuando el dolor es intenso e incapacitante, o cuando hay debilidad progresiva o pérdida de función neurológica.
Microdiscectomía: La cirugía más común para extirpar solo la parte del disco que está causando la compresión.
Fusión vertebral: Se usa en casos más complejos donde se extirpa todo el disco y se unen las vértebras.