21/03/2026
Lo que estás viendo en esta imagen no es solo “sarro” ni un problema estético. Es el resultado de años de daño progresivo en los tejidos que sostienen los dientes.
Cuando las encías se ven retraídas, inflamadas y con depósitos marrones endurecidos como estos, generalmente estamos frente a una enfermedad periodontal avanzada.
Y aquí es donde muchas personas se confunden.
No se trata únicamente de falta de higiene. Factores como el consumo de tabaco, cannabis y otras sustancias juegan un papel clave:
• Disminuyen la producción de saliva, que es una barrera natural contra bacterias
•Alteran la respuesta inmunológica de las encías
• Favorecen la acumulación de placa bacteriana y su endurecimiento (sarro)
• Aceleran la destrucción del hueso que sostiene los dientes
Ese hueso, una vez perdido, no se regenera por sí solo.
Por eso, en estas etapas, el cepillado ya no es suficiente. El problema no está en la superficie, sino en la profundidad del tejido.
Los signos más frecuentes suelen ser:
• Sangrado al cepillarse o incluso espontáneo
• Mal aliento persistente que no mejora con higiene
• Sensación de dientes flojos
• Encías retraídas o dolorosas
Y un punto importante: ese mal aliento no es “suciedad”, es el reflejo de tejido enfermo y colonizado por bacterias.
Además, el consumo de tabaco se asocia con un aumento significativo del riesgo de enfermedades graves, incluyendo tumores malignos en la cavidad oral.
El verdadero problema es que muchos pacientes consultan cuando el daño ya es irreversible.
La prevención sigue siendo la herramienta más poderosa: higiene adecuada, controles odontológicos regulares y evitar hábitos que deterioran progresivamente la salud bucal.
Porque cuando los dientes comienzan a perder su soporte ya no se trata solo de estética, sino de función, salud y calidad de vida.
Mensaje final: El contenido ofrecido es exclusivamente para fines informativos y de formación. No equivale a una evaluación médica presencial. Cualquier síntoma debe ser valorado por un profesional de la salud.