10/03/2026
A muchos (hombres y mujeres = sociedad) les molesta que:
Las mujres quieran interrupcion legal y gratuita del embarazo.
Que no quiera tener hijos.
Que tenga hijos y trabaje (“para que tienen hijos sino pueden cuidarlos”).
Que no trabaje y cuide a sus hijos (“matenida”).
Que sea madre autónoma.
Que continue en una relación disfuncional por los hijos.
Que se quede soltera.
Que se quiera casar.
Que estén delgadas en extremo o que tengan sobrepeso.
Que no estudien, que estudien y tengan títulos (“luego se creen mucho”).
Y lo curioso es que se dice que “no hay nada” porque marchar.
Existe una diferencia abismal entre la igualdad formal (lo que dice la ley) y la igualdad sustantiva (lo que pasa en la calle, el trabajo y la casa).
la verdadera libertad no es solo tener el derecho a elegir, sino no ser castigada socialmente por la elección tomada.
La violencia estructural y simbólica no solo se manifiesta con golpes, sino también en violencia psicológica, institucional y política, económica y patrimonial, violencia estética e invisibilización…
La violencia estética es una de las formas de control más sutiles y, a la vez, más persistentes en la actualidad. No se trata simplemente de "vanidad" o de querer verse bien; es una presión sistemática que utiliza el cuerpo de las mujeres como un terreno de juicio político y social desde temprana edad.
"La presión sobre el cuerpo femenino no comienza con la madurez sexual ni con la entrada al mercado laboral; es una estructura de vigilancia que se internaliza desde la infancia temprana. Según diversos estudios de psicología social, las niñas comienzan a manifestar preocupación por su peso y su imagen corporal desde los 6 años (Dohnt & Tiggemann, 2006).
P.D. Me parece necesario precisar que este análisis no pretende jerarquizar el sufrimiento humano ni invisibilizar las vulnerabilidades que atraviesan los hombres en otros contextos sistémicos.
La finalidad de esta reflexión es visibilizar cómo la burla y la estigmatización operan como mecanismos de violencia simbólica que, si bien pueden afectar a cualquier individuo independientemente de su género, se ejecutan con un rigor punitivo y una frecuencia estadística significativamente mayor hacia las mujeres en los ejes aquí expuestos (maternidad, autonomía reproductiva y estética corporal).
Reconocer estas especificidades no resta valor a otras luchas, sino que permite desnaturalizar la violencia y transitar hacia una igualdad sustantiva donde el respeto sea la base de toda interacción social.
Psic. Mirna Olivia