26/01/2026
Sí, con la llegada de la maternidad también se van sueños.
Y decirlo no te hace mala madre.
Te hace humana.
Se van algunos planes,
algunas versiones de ti,
ciertas libertades que nadie nombra
pero que el cuerpo siente.
La maternidad no solo trae vida,
también trae duelos silenciosos.
Duelos por lo que no fue,
por lo que quedó en pausa,
por lo que tuvo que transformarse para poder seguir.
Muchas mujeres callan este dolor
por miedo a ser juzgadas.
Como si amar a un hijo
implicara dejar de extrañarse a una misma.
Y no.
Amar no borra la pérdida.
La maternidad no anula el deseo,
lo reordena, lo tensiona, lo enfrenta.
Sanar no es recuperar la vida de antes.
Es construir una nueva
donde también quepa la mujer,
no solo la madre.
Nombrar lo que se fue
es el primer paso
para no desaparecer en el intento de cuidar a otros.✨🌻✍️