22/01/2026
¿Regulas o controlas?
Cuando un niño llora, grita o se desborda, muchas veces el impulso del adulto es controlar la conducta: callarlo, detenerlo rápido, imponer silencio.
Pero controlar no enseña a regular, solo enseña a obedecer… o a reprimir.
Regular es distinto.
Regular es acompañar la emoción sin perder el límite, ayudar al niño a entender qué siente y mostrarle, con calma, cómo puede tranquilizarse.
Un niño no necesita que apagues su emoción,
necesita que le enseñes cómo atravesarla.
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🌱 Consejos para tranquilizar a tu hijo
💬 1. Mantén tu propia calma
Tu tono, tu postura y tu respiración regulan más que tus palabras.
👉 Un adulto tranquilo presta calma.
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👀 2. Nombra la emoción
Frases como:
• “Veo que estás muy enojado”
• “Esto te frustró mucho”
ayudan al niño a sentirse comprendido, no juzgado.
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🤲 3. Acompaña antes de corregir
Primero contén, luego enseña.
Un niño desbordado no puede aprender en ese momento.
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🌬️ 4. Usa el cuerpo para calmar
Respirar juntos, abrazar (si lo acepta), sentarse a su altura.
La regulación comienza en el cuerpo, no en el sermón.
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⏳ 5. Da tiempo, no prisa
Calmar no es inmediato.
Respetar el proceso enseña que las emociones pasan.
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🚧 6. Mantén el límite con respeto
Puedes decir:
“No puedo dejar que golpees, pero estoy aquí contigo”
Regulación no es permisividad.
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🌟 7. Sé el ejemplo
Los niños aprenden a regular viendo cómo tú manejas el enojo, el estrés y el error.