17/11/2025
El cuerpo guarda mapas secretos.
Pequeños puntos que, al presionarlos, liberan emociones, aflojan tensiones y devuelven equilibrio. La reflexología no solo relaja: también acompaña al corazón cuando necesita soltar aquello que pesa.
1. Para la tensión acumulada: el punto del plexo solar.
En el centro de la planta del pie, justo en la parte más blanda del arco, hay un punto que responde al estrés.
Presiona suavemente con el pulgar haciendo círculos lentos durante 1–2 minutos.
Ahí “desanudas” miedos, presión mental y cargas que no sabes dónde colocar.
2. Para la tristeza profunda: el punto del pecho emocional.
En la zona superior de la planta, debajo de los dedos, se encuentra el reflejo del corazón y los pulmones.
Masajea de forma ascendente, como si ayudaras a tu pecho interno a abrirse.
Este movimiento favorece la liberación de suspiros, lágrimas retenidas y emociones que buscan salida.
3. Para la ansiedad: la base del dedo gordo.
El grosor del dedo gordo corresponde a la cabeza y el sistema nervioso.
Apretar la base del dedo y moverlo con suavidad ayuda a calmar pensamientos acelerados y a regresar al presente.
4. Para el agotamiento emocional: el talón.
En el talón se refleja la seguridad interna.
Presiona con ambas manos, firme pero sin dolor.
Es un recordatorio físico: “Estoy aquí. Estoy pisando. Estoy a salvo”.
5. Para liberar lo no dicho: el punto de la garganta.
Entre el dedo gordo y el segundo dedo, en el espacio interno, está el reflejo de la garganta.
Masajearlo ayuda a aflojar palabras atoradas y a recuperar la voz emocional.
Cómo usar estos puntos...
Respira profundo mientras presionas. No busques sacar la emoción: deja que ella encuentre sola la salida.
A veces se liberan lágrimas, bostezos o suspiros; otras solo llega una sensación de calma. Todo es válido.
Recoveco Terapéutico SUKHA 🙌🏻👣🧡