28/03/2026
➡️ La tolerancia a la frustración no depende solo de lo que vivimos, sino de cómo lo interpretamos.
Desde el enfoque cognitivo conductual, pensamientos como “esto no debería pasar” o “no lo voy a soportar” intensifican el malestar y nos hacen más vulnerables ante la adversidad.
Aprender a cuestionar estas ideas y flexibilizarlas nos permite responder de manera más adaptativa.
El estoicismo lo resume con claridad: no podemos controlar lo que sucede, pero sí cómo reaccionamos. Aceptar la realidad no es rendirse, es dejar de luchar contra lo inevitable.
Tolerar la frustración es desarrollar la capacidad de sostener lo incómodo sin quebrarnos. Y eso también es salud mental 🧠✨.