10/05/2026
Curiosamente, mi embarazo fue noble conmigo. Más allá de unas semanas de un sueño casi incapacitante al inicio, mi cuerpo llevó el proceso con calma. No hubo grandes molestias ni síntomas intensos.
Pero después de convertirme en mamá, comenzó una etapa completamente distinta: aprender a reencontrarme conmigo misma.
Los cambios hormonales, la caída del cabello, el cansancio físico y emocional… y entender que detrás de cada mamá también existe una mujer que merece sentirse bien, cuidarse y reconocerse otra vez.
Hoy abrazo cada versión de mí: la mujer, la doctora y la mamá. 🤍
Feliz Día de las Madres.