21/01/2026
Recomendaciones Neith ✅
Éramos mentirosos es una serie que parece hablar de privilegio, verano, juventud y secretos…
pero en el fondo es una historia sobre lealtades familiares que aprisionan.
Hay un patriarca que encarna la ley del sistema:
la imagen, el estatus, el apellido, la fortaleza hacia afuera.
Sentir, elegir distinto o fallar no tiene lugar.
Sus hijas han crecido intentando ser vistas por él.
Cada una, a su manera, ha construido su vida alrededor de esa mirada que nunca termina de llegar:
matrimonios que no sostienen, divorcios, elecciones de pareja y decisiones importantes que no nacen del deseo, sino de la esperanza de ser la favorita, la correcta, la suficiente.
Entre ellas no hay verdadera cercanía, hay distancia y competencia.
Porque cuando el amor se vive como algo que hay que ganar,
las hermanas dejan de ser refugio y se vuelven espejo de carencia.
Y esa herencia no se queda ahí.
También alcanza a los nietos.
Una de ellas tiene una sensibilidad artística profunda, pero no se permite vivirla del todo,
como si crear fuera una amenaza para el mandato de “ser fuerte”.
Otro carga con un secreto sobre su orientación sexual,
aprendiendo muy pronto que hay partes de sí que deben esconderse para seguir perteneciendo.
Y la nieta mayor —bella, carismática, aparentemente libre—
tampoco puede elegir a quien ama sin pagar un precio.
En esta historia se ve con claridad algo que trabajo mucho en consulta:
cuando seguimos atados a la historia con papá (o con quien representó la ley del sistema),
la vida no avanza del todo.
El deseo se posterga.
El éxito asusta.
La felicidad se siente como traición.
Éramos mentirosos muestra cómo, incluso en familias donde “no falta nada”,
puede faltar lo esencial:
la libertad de ser, de elegir, de amar y de vivir una vida propia.
👉 ¿Qué parte de tu vida no avanza porque aún estás esperando ser visto por alguien que nunca pudo mirar?