05/02/2025
RELATO CORTO: «Ella es así»
Aprendió a vivir sin abrazos. A tejer su calor con los hilos del viento que se cuela por la ventana, a inventar caricias en el roce de las sábanas contra la piel.
Su habitación es un mapa de silencios: libros apilados como murallas, tazas de té frío que vigilan las madrugadas, un espejo que ya no pregunta ¿quién eres?.
Las piezas de su rompecabezas mental las ordena sobre la mesa cada noche, buscando patrones en el caos.
A veces, encuentra una esquina que encaja; otras, guarda las fichas sueltas en el bolsillo y camina bajo la lluvia, desafiando a los dioses a que le roben algo más que el alma.
Tiene cicatrices que no sangran. Las llama mis huéspedes: el miedo que le muerde los tobillos al cruzar puentes, la duda que susurra no eres suficiente desde el fondo del café, la sombra de aquel invierno en que creyó que desmoronarse era morir.
Los recibe con té de jengibre y los observa desde el otro lado de la mesa, como negociando treguas. «Ustedes no me definen», les dice, mientras enciende una vela de citronela para ahuyentar la melancolía.
Hay noches en que el aire se espesa. Baja entonces a los sótanos de su alma, donde los fantasmas guardan viejas cartas escritas con tinta venenosa.
Les planta cara descalza, con las manos manchadas de acuarela, pintando flores sobre las paredes húmedas. «Aquí mando yo», repite, aunque su voz tiemble.
Y cuando el alba rasga el cielo, sale al balcón con los párpados pesados y el pelo revuelto, respirando el aroma a tierra mojada que deja la tormenta.
No tiene alas, pero vuela. Lo hace en los atardeceres, cuando extiende los brazos y deja que la brisa le levante el alma como a una cometa.
«El secreto está en soltar», le confesó una vez a la luna, mientras tejía una bufanda con hilos azules. No necesita que nadie la sostenga; ha aprendido a ser raíz y vuelo, herida y vendaje, huracán y faro.
Y cuando el mundo le grita romperás, ella sonríe, sacude el polvo de sus hombros y responde: «Siempre lo hago. Y siempre vuelvo a nacer».
©Jose Luis Vaquero | salfueradeti.com