21/03/2026
Una respuesta para meditar...
¡Ven a terapia!
¿Cómo hago para dejar de pensar demasiado?
Un joven se acercó una vez a un monje sabio y le preguntó:
— Maestro ¿Cómo hago para dejar de pensar demasiado?
El monje respondió:
— Piensas demasiado porque tu mente está tratando de protegerte… de un futuro que todavía no existe.
Dime, ¿quién ha visto alguna vez el mañana?
— No, maestro.
Todo lo que temés no es realidad, sino imaginación usando la máscara de la verdad.
Así, la mente crea problemas que no son reales…
y luego se agota intentando resolverlos.
Como un perro dando vueltas en círculos, persiguiendo su propia cola.
Si deseás ser libre, recordá dos cosas.
Primero: tus pensamientos no son hechos.
La mayoría de aquello por lo que te preocupás nunca va a suceder.
Segundo: la vida se desarrollará como debe.
Suelta lo que no puedes controlar y respondé con sabiduría a lo que realmente ocurre.
Si hacés esto, tu mente inquieta se transforma de un bucle de miedo en un río sereno:
fluyendo, adaptándose y en paz con lo que venga.
Comprende esto con claridad:
la mente suele intentar resolver problemas que ella misma creó. Intenta aplicar estos factores para evitar caer en el bucle, cultiva:
Atención plena (sati) para reconocer los pensamientos como pensamientos,
no como realidades.
Sabiduría (paññā) para distinguir lo que puede ser hecho de lo que debe ser soltado.
Concentración (samādhi), para aquietar el pensamiento disperso.
Cuando ves con claridad,
el exceso de pensamiento se apaga por sí mismo.
Moraleja:
Pensar en exceso no es sabiduría: es miedo disfrazado de preparación.
La paz comienza en el momento en que dejás de luchar contra un futuro imaginado… y empezás a vivir en el presente.
Namo Buddhaya