14/02/2026
👋🏼 La anatomía de la cavidad orbitaria es fascinante; básicamente es el "estuche" óseo diseñado para proteger el ojo. Para que sea más fácil de visualizar, podemos decir que tiene la forma de una pirámide de cuatro lados acostada, donde la punta mira hacia el interior del cráneo y la base es la abertura que vemos en la cara.
💥 El Marco de la Órbita (Reborde Orbitario)
La entrada de la órbita está delimitada por un robusto anillo óseo que actúa como escudo:
🔸Arriba: El hueso frontal.
🔸Abajo: El maxilar superior y el hueso malar (o cigomático).
🔸Hacia afuera (Lateral): La unión del frontal y el malar.
🔸Hacia adentro (Medial): El maxilar superior y el frontal.
💥 Las Cuatro Paredes Orbitarias
Cada cara de esta pirámide está compuesta por piezas óseas específicas que encajan con precisión:
1. Techo (Pared Superior)
Es una bóveda delgada formada principalmente por la porción orbital del hueso frontal y completada en el fondo por el ala menor del esfenoides.
2. Pared Externa (Pared Lateral)
Es la parte más resistente para proteger al ojo de impactos laterales. Se constituye por el hueso frontal, el malar y el ala mayor del esfenoides.
3. Pared Interna (Pared Medial)
Es la zona más compleja y frágil. De adelante hacia atrás, está formada por:
🔸El proceso ascendente del maxilar.
🔸El hueso lagrimal (o unguis).
🔸La lámina papirácea del etmoides (llamada así por ser fina como un papel).
🔸El cuerpo del esfenoides.
4. Suelo (Pared Inferior)
Separa el ojo del seno maxilar. Sus componentes son el maxilar superior, el malar y una pequeña parte del hueso palatino.
👉🏻 Dato curioso: La fragilidad de la pared interna (etmoides) y del suelo (maxilar) es la razón por la que las fracturas por "estallido" suelen ocurrir en esas zonas cuando hay un traumatismo directo.