30/01/2026
Dra. Balderrama
El Amor consciente nunca falla… 💜
Después de una infidelidad, el dolor no solo viene de la traición, sino de la ruptura del sentido de seguridad. El golpe no es únicamente “lo que hizo el otro”, sino lo que se activa dentro: miedo al abandono, a no ser suficiente, a perder la historia compartida.
La codependencia aparece cuando el dolor se intenta calmar sosteniendo la relación a cualquier costo. No nace del amor, sino del terror a la pérdida. Desde ahí se negocian límites, se normaliza lo intolerable y se confunde perdón con aguante. Psicológicamente, la persona se traiciona a sí misma para no sentirse sola.
Soltar, en cambio, no siempre significa terminar la relación. Significa algo más difícil:
soltar la fantasía de control, soltar la versión del otro que ya no existe, soltar la idea de que el amor justifica el sacrificio de la dignidad. Soltar es elegir la verdad aunque duela, y la coherencia interna aunque dé miedo.
Esta imagen recuerda que el verdadero dilema no es la infidelidad, sino la pregunta silenciosa que deja:
¿Me elijo a mí, o me abandono para no perder al otro?
Desde la psicología, sanar no empieza cuando el otro cambia, sino cuando la persona recupera su centro, redefine límites y entiende que el amor sano nunca exige desaparecer.