20/01/2026
IMSS-BIENESTAR: El sistema que afectó a la población y a los sistemas de salud
Hoy en México si no tienes seguridad social no te enfermas y te atienden.
Te enfermas y rezas.
Personas que llegan a una unidad de salud y escuchan:
“No hay médico hoy”
“No hay medicamento”
“No hay sistema”
“No sabemos cuándo regrese”
“Tiene que irse a otro hospital”
Eso no es una anécdota.
Es rutina.
Desde que IMSS-Bienestar absorbió hospitales y centros de salud, la atención para la población más vulnerable se volvió más lenta, más confusa y más precaria.
🚨 El primer golpe es al paciente
La población no entiende de transiciones administrativas.
Entiende de dolor, urgencia y abandono.
Hoy los usuarios enfrentan:
Citas canceladas sin aviso
Estudios que “ya no se realizan aquí”
Medicamentos que antes sí había
Referencias interminables entre unidades
Nadie que dé respuestas claras
El sistema cambió, pero el enfermo sigue esperando.
🧱 Un programa que prometió acceso… y entregó desorganización
IMSS-Bienestar prometía atención universal.
En la práctica, muchas personas perdieron lo poco que ya tenían.
Centros que funcionaban con carencias, pero funcionaban, ahora:
no saben a qué instancia responder
no tienen control de insumos
no pueden garantizar continuidad de atención
Para el paciente, esto se traduce en algo brutal:
“Antes era difícil, ahora es imposible.”
💊 La salud no se mide en discursos, se mide en medicamentos
No sirve de nada anunciar cobertura si:
el tratamiento se interrumpe
el medicamento “no ha llegado”
el paciente tiene que comprarlo por su cuenta
La población más pobre no necesita promesas, necesita:
antibióticos
insulina
analgésicos
tratamientos completos
Y hoy, eso no está garantizado.
⚠️ Lo más grave: nadie explica nada
La gente pregunta:
¿Por qué ya no me atienden aquí?
¿Por qué antes sí había?
¿Por qué me mandan tan lejos?
¿Por qué nadie sabe?
Y la respuesta siempre es la misma:
“Así está el sistema ahora.”
Eso no es una explicación.
Es una excusa.
🔥 El costo real lo paga la población
No lo paga el funcionario.
No lo paga el discurso político.
No lo paga la oficina central.
Lo paga:
la madre que no consigue medicamento para su hijo
el adulto mayor que pierde seguimiento
el paciente crónico que se descompensa
la familia que termina endeudada
Esto no es un error técnico. Es una falla social.
Un programa que desorganiza la atención, rompe la continuidad y normaliza la carencia no está transformando la salud.
Está empeorando la vida de quienes menos tienen.