26/04/2026
A veces no es falta de apoyo…
es falta de luz en quien te escucha.
No todos sabrán cuidar tus sueños.
Hay personas que, sin darse cuenta, riegan con duda lo que tú estás intentando encender con fe.
Por eso, aprende a proteger tu visión.
No todo se cuenta.
No todo se comparte.
No todos merecen entrar al templo sagrado de lo que estás construyendo.
Tus sueños son una llama.
Cuídalos del viento equivocado.
Rodéate de quienes también quieran verte brillar.
¿A quién le estás entregando la parte más luminosa de ti?