28/12/2025
El año se va sin hacer ruido.
No pregunta, no avisa, no se detiene.
Simplemente pasa…
y nos deja con todo lo que fuimos capaces de vivir.
Se va llevándose días que jamás volverán,
pero también nos deja lo más valioso:
lo aprendido, lo sentido, lo que nos transformó.
Este año me recordó que la vida no siempre se vive en líneas rectas.
Que hay momentos de fortaleza
y otros donde lo único que queda es resistir.
Que a veces damos todo
y aun así el resultado no es el que esperábamos…
pero incluso ahí, hay crecimiento.
Aprendí que no todo lo que duele es pérdida,
que no todo lo que termina es fracaso,
y que muchas veces soltar
es el acto más grande de amor propio.
Hubo silencios que enseñaron más que mil palabras,
despedidas que dolieron,
reencuentros que sanaron
y personas que, sin saberlo,
marcaron profundamente este camino.
Hoy cierro este ciclo con gratitud.
Gratitud por lo bueno,
por lo difícil,
por lo que llegó para quedarse
y por lo que se fue cuando ya había cumplido su misión.
No soy el mismo que empezó este año.
Soy alguien más consciente,
más fuerte,
más humano.
Que el nuevo año nos encuentre con salud para seguir,
con fe para no rendirnos,
con amor para compartir
y con la humildad de saber
que siempre, siempre…
se puede volver a empezar.
Feliz Año Nuevo.
Que llegue con esperanza, paz y propósito. ✨