30/12/2025
“Yo soy el hijo drogadicto"
El que nadie presume, el que bajan la mirada cuando lo nombran.
El que alguna vez tuvo sueños y los cambió por una bolsa, por una línea, por un momento falso de alivio.
No crecí diciendo “quiero ser esto”.
Pero un día el dolor fue más fuerte que yo, y las dr**as me ofrecieron silencio… aunque fuera por minutos.
Yo soy el hijo que prometió mil veces “esta es la última”.
El que robó la paz de su casa.
El que convirtió el amor de su madre en preocupación eterna.
El que escuchó llorar detrás de una puerta y aun así volvió a caer.
Mi madre me mira y ve a su hijo…
pero también ve el miedo de que un día no regrese.
Mi padre calla, pero su silencio grita decepción, cansancio y dolor.
Yo soy el hijo que duerme en la calle algunas noches
y otras en una cama que no siente suya.
El que se mira al espejo y no reconoce al hombre que ve.
El que se odia después de drogarse…
pero se droga para no sentir ese odio.
Las dr**as no son fiesta.
Son soledad.
Son temblor en las manos.
Son ansiedad, culpa, vacío.
Son abrazos que ya no llegan porque nadie sabe cómo salvarte.
Yo soy el hijo drogadicto
y no quiero morir así.
No quiero que mi madre me entierre.
No quiero ser una foto con veladoras y flores.
Quiero salir…
pero salir duele.
Salir es enfrentar todo lo que quise olvidar.
Salir es aceptar que necesito ayuda.
Salir es tocar fondo y aun así seguir respirando.
Si algún día lees esto, mamá…
perdóname.
No soy un monstruo, soy un hijo perdido.
Y aunque esté lleno de errores, todavía quiero vivir.
“Yo soy el hijo drogadicto… no porque quise, sino porque el dolor me ganó. Aún así, sigo buscando una salida.”
“Yo soy el hijo drogadicto… el que nadie presume, el que prometió cambiar y volvió a caer. No quiero morir así… todavía quiero vivir.."