02/10/2025
"Desde tiempos ancestrales, los cuarzos, piedras y cristales han sido considerados guardianes de la energía de la Tierra.
Cada uno de ellos guarda una vibración única, capaz de armonizar nuestro cuerpo, mente y espíritu.
El cuarzo blanco, símbolo de pureza, amplifica la energía y nos conecta con la claridad interior.
La amatista nos envuelve en serenidad, liberando tensiones y favoreciendo la conexión espiritual.
El cuarzo rosa abre nuestro corazón, sanando heridas emocionales y recordándonos el poder del amor.
La obsidiana protege y limpia, ayudándonos a soltar aquello que ya no necesitamos.
Así, cada cristal se convierte en un aliado de nuestro crecimiento, equilibrio y sanación.
Cuando los llevamos cerca, cuando meditamos con ellos o los colocamos en nuestros espacios, su energía se entrelaza con la nuestra, recordándonos la belleza de estar en sintonía con la naturaleza y el universo."