13/04/2026
La masculinidad no se transforma con discursos espirituales superficiales ni con el abrazo de una supuesta energía masculina sagrada. Transformarla exige mirar de frente nuestras fallas y asumir que, sí, somos parte del problema. Esto no significa que debemos quedarnos en la culpa, pero tampoco huir de ella. La culpa es un recordatorio de que algo necesita cambiar.
Completo en:
Círculos de «Lo sagrado Masculino»: Entre la evasión y la simulación.
Christian Ortíz