29/08/2023
La idea de que el tiempo lo cura todo es un grave error. Por sí mismo, el tiempo no cura nada. Lo que es cierto es que con él se aminora la intensidad de las emociones: dolor, rabia, pena, temor… Pero, para curar, se necesita un proceso emocional, activo e intenso, que se prolongará un cierto tiempo, capaz de abrir la puerta a todos los sentimientos que surjan, y que desembocará en nueva alegría y en una vuelta plena al carril de la vida. Se requiere un movimiento profundo del alma, de soltar lo que ya fue, con gratitud por lo que fue posible, abriéndose a lo que está por venir.
Joan Garriga
Entrevista para la Revista Psicología Práctica, disponible en
https://joangarriga.com/category/prensa/