28/01/2026
Vivir en ciudades tiene innumerables ventajas, sin embargo también está asociado a un mayor riesgo de trastornos de ansiedad o depresión.
Un estudio publicado esta semana en la revista Molecular Psychiatry muestra el impacto que tiene la naturaleza sobre los mecanismos cerebrales del estrés. Para ello reclutaron a 63 participantes y midieron su actividad cerebral en dos situaciones 1) antes y después de caminar una hora por una calle concurrida y 2) antes y después de caminar una hora por el bosque.
En concreto midieron los cambios que produce caminar por el bosque y caminar por la ciudad en la amígdala, la zona cerebral más asociada al estrés social y al miedo.
Sus resultados mostraron que caminar por la ciudad no produjo ningún cambio significativo en la amígdala. Sin embargo, después de caminar 1 hora por el bosque la actividad de la amígdala se redujo y por tanto la expresión de ansiedad y estrés de los participantes.
Este estudio sugiere que pasear por la naturaleza tiene la capacidad de producir salud, impactando directamente en la salud mental. Además invitan a diseñar ciudades con mas zonas verdes…. Habría que destacar la importancia de los árboles en las escuelas, centros de recuperación como hospitales y cualquier entorno en general.
En las ciudades, donde la velocidad vertiginosa marca el ritmo de nuestra vida, cabría recordar a Lao Tzu cuando decía “la naturaleza no se apresura, sin embargo todo se lleva a cabo”.
Referencia científica: Molecular Psychiatry; https://doi.org/10.1038/s41380-022-01720-6