26/01/2026
En estos días estamos atravesando un tránsito importante.
No es confusión: es cierre.
Lo que no era verdad ya no puede sostenerse.
Y lo que duele no es perder…
es dejar de mentirte.
Y lo que duele no es perder…
es dejar de mentirte.
✨ Neptuno en los últimos grados de Piscis ✨
El umbral entre el sueño y la verdad
Este tránsito no se entiende,
se atraviesa.
Neptuno, en sus últimos grados de Piscis,
no viene a inspirar.
Viene a desvelar.
Todo lo que durante años se sostuvo por fe, ideal, esperanza o amor incondicional
pasa ahora por una sola pregunta silenciosa:
¿Esto es verdad…
o era una forma de no mirarme?
Aquí se revelan:
vínculos que parecían sagrados pero te pedían desaparecer,
espiritualidades que hablaban de luz pero evitaban el cuerpo,
compasiones que confundían amor con aguante,
fe que tapaba el miedo a elegirte.
Nada aparece con violencia.
Aparece con una claridad cansada.
Por eso muchos sienten:
agotamiento del alma,
desilusión sin drama,
menos ganas de explicar,
menos tolerancia a la mentira emocional.
No es cinismo.
Es madurez espiritual.
La gran ilusión que se disuelve es esta:
que amar es salvar,
que ser espiritual es aguantar,
que la comprensión, cuando exige olvidarte de ti, se vuelve autoabandono
Neptuno ya no protege esas narrativas.
Las deja caer solas.
Y sí, duele.
Porque eran identidades.
Pero aquí está la bendición:
recuperas tu energía vital.
No porque todo se acomode,
sino porque dejas de perderte.
La espiritualidad deja de ser fuga, sacrificio o promesa futura
y se vuelve presencia, cuerpo, elección diaria.
Este tránsito no te vuelve más “luz”.
Te vuelve más honesta.
Y cuando Neptuno cruce a Aries,
la pregunta ya no será qué sientes,
sino:
¿Qué haces con lo que ya sabes?
Por eso este cierre es tan importante.
Porque no puedes llevar ilusiones al nuevo ciclo.
Solo verdad integrada.
🌊
Ya vi. Ya sentí. Ya solté. Ahora permanezco.
Desde el océano que se retira.
Desde la claridad que queda.