Psicólogo José Enrique Martínez

Psicólogo José Enrique Martínez Psicólogo para personas adultas. Enfoque Cognitivo Conductual y ACT. Zona sur. Jardines de la cruz.

Acompañamiento profesional para intevencion en casos de ansiedad, estrés, crisis personales y procesos de cambio.

📍Guadalajara, Jalisco.

26/03/2026

26/03/2026

¿Quién? 🙋‍♀️🙋🏻‍♂️

Es la persona más tierna de todas, y también la más insegura. Por eso se pone tan fría, por eso se muestre tan dura. Pero no existe en el mundo armadura que pueda esconder su dulzura. Sonríe a solas, hasta que llora si nadie entiende toda su locura. No gasta las alas donde no hay altura, de a poco madura, y lo que rompen otros con amor propio lo cura. Su mirada murmura lo que calla su boca, para algunos tan libre, para el resto tan loca. No es la misma de antes, a sus miedos ya no los ve gigantes, a sus deseos ya no los ve distantes. Se muestra como es, y poco le importa que alguien se espante. No vuelve al pasado ni corre al después. No se arrepiente de nada, pero hay cosas que quiere vivir otra vez. Ella, la que brilla con el alma lastimada. La que sufre por pavadas y al rato ríe a carcajadas. La que vive enamorada, la que muere en madrugadas. La que se está conociendo. Ella, la que aprende perdiendo, la que sigue insistiendo, la que sale volando cuando se está hundiendo. La que mastica tristezas pero sigue sonriendo. Te la presento, ella se está viendo, ella me está leyendo.

A todos nos van a dejar de querer alguna vez en la vida…Hay algo inevitable en la experiencia humana: en algún momento a...
03/03/2026

A todos nos van a dejar de querer alguna vez en la vida…

Hay algo inevitable en la experiencia humana: en algún momento alguien va a dejar de querernos, y en algún momento nosotros también vamos a dejar de querer a alguien. No siempre por falta de amor, sino porque las personas cambian, las circunstancias se transforman y los vínculos responden a historias y contextos que no son estáticos.

El dolor no viene solo por la pérdida del otro, sino por todo lo que habíamos aprendido a asociar con esa relación: seguridad, pertenencia, estabilidad, identidad. A lo largo de la vida vamos construyendo patrones sobre lo que significa amar y ser amados. Cuando el vínculo cambia, esos patrones se activan, y muchas veces intentamos aferrarnos para no sentir la incomodidad.

El aprendizaje está en hacer algo distinto a lo automático. En lugar de luchar contra lo que sentimos o actuar desde el miedo a perder, podemos permitir que la tristeza, el enojo o la nostalgia estén ahí sin que decidan por nosotros. No se trata de borrar la historia, sino de dejar de responder desde viejas contingencias y empezar a elegir conductas más alineadas con el tipo de persona que queremos ser.

Soltar, entonces, no es rendirse. Es responder con mayor flexibilidad. Es aceptar que amar incluye cambios y que nuestra tarea no es controlar quién se queda, sino cómo queremos actuar cuando la vida se mueve.

26/02/2026

A veces en consulta escucho: “Creo que tengo depresión”. Y muchas veces, cuando exploramos un poco más, lo que aparece no es un trastorno depresivo, sino un cuadro de tristeza.

La tristeza es una emoción humana básica. Surge ante pérdidas, rupturas, cambios o frustraciones. Tiene contexto. Suele ser proporcional a lo que se está viviendo y, aunque duela, permite que la persona siga funcionando, incluso con esfuerzo. No es cómoda, pero es parte de estar vivos.

La depresión, en cambio, no es solo sentirse triste. Es una condición clínica que implica persistencia en el tiempo, cambios en el sueño y el apetito, pérdida de interés, dificultad para concentrarse, sensación de vacío o desesperanza y, sobre todo, un deterioro significativo en distintas áreas de la vida. Aquí el malestar no solo acompaña: invade y limita.

La diferencia central no está únicamente en la intensidad, sino en la duración y en cuánto interfiere en el funcionamiento cotidiano.

En terapia el abordaje también cambia. Cuando se trata de tristeza, el trabajo suele centrarse en comprender lo que la emoción está señalando, acompañar el proceso y fortalecer recursos para atravesarlo sin invalidarlo ni apresurarlo.
Cuando hablamos de depresión, la intervención es más estructurada, requiere evaluación clínica cuidadosa, objetivos claros y, en algunos casos, apoyo interdisciplinario.

No todo malestar es patología, pero tampoco todo debe minimizarse. Como profesionales, nuestra responsabilidad es evaluar con criterio, intervenir con ética y recordar que nombrar adecuadamente lo que le ocurre a una persona puede marcar una gran diferencia en su proceso.

La salud mental no se trata de etiquetar más, sino de comprender mejor.

Aprender a estar solo no es un logro emocional ni una prueba de fortaleza. Es una herramienta. Una de esas que no se not...
10/02/2026

Aprender a estar solo no es un logro emocional ni una prueba de fortaleza. Es una herramienta. Una de esas que no se notan hasta que la vida aprieta.

Cuando sabes estar solo, no dependes del ruido externo para regular lo que pasa dentro. Puedes detenerte sin sentir que te desmoronas, tomar decisiones sin necesitar aprobación inmediata, atravesar momentos difíciles sin urgencia de que alguien los salve. No porque no necesites a nadie, sino porque ya no te abandonas cuando nadie está.

La soledad, usada como herramienta, no busca respuestas rápidas. Sirve para afinar la escucha interna. En ese espacio aparecen señales que normalmente se pierden: el cansancio real, los límites que ya cruzaste, los deseos que no te atreviste a nombrar. Estar solo permite distinguir entre lo que quieres y lo que solo haces para no sentir.

También enseña a sostener el malestar sin reaccionar impulsivamente. A no huir del vacío, del aburrimiento, de la incertidumbre. Y eso cambia todo. Porque muchas decisiones equivocadas nacen del miedo a estar a solas con uno mismo. Cuando ese miedo disminuye, eliges distinto.

Usar la soledad como herramienta no significa encerrarte, sino volver a ti con intención. Hacer pausas, caminar sin audífonos, sentarte sin producir, escuchar tus pensamientos sin tomarlos como órdenes. Es entrenarte para permanecer, incluso cuando la mente exige escape.

Con el tiempo, esta habilidad se filtra en la vida diaria. Mejora la forma en que pides ayuda, porque ya no lo haces desde la urgencia. Mejora la manera en que amas, porque no buscas que el otro te complete. Mejora incluso la forma en que enfrentas el fracaso, porque sabes que puedes sostenerte sin aplausos.

Aprender a estar solo no resuelve la vida, pero te da una base firme para vivirla. Es una herramienta silenciosa: no brilla, no presume, pero sostiene. Y cuando todo tiembla, eso marca la diferencia.

¿Te gustaría iniciar un proceso terapéutico?

📍Te puedo atender de forma presencial en la ciudad de Guadalajara o en línea desde cualquier parte que te encuentres.

9811256059 📲

Me doy cuenta de algo incómodo: a veces me exijo disfrutar la vida como si fuera una tarea más que cumplir. Como si esta...
06/02/2026

Me doy cuenta de algo incómodo: a veces me exijo disfrutar la vida como si fuera una tarea más que cumplir. Como si estar bien fuera una obligación moral, y sentirme mal, un error. En ese intento por forzar la alegría, empiezo a pelearme conmigo mismo. No con lo que pasa afuera, sino con lo que pasa adentro.

Cuando aparece el malestar, mi primer impulso es empujarlo, callarlo, arreglarlo rápido. Me digo que ya debería estar bien, que no tendría que sentir esto, que la vida se supone que se disfrute. Y sin notarlo, dejo de estar presente. No estoy viviendo lo que hay, estoy luchando contra ello. Mi atención se va a la idea de cómo debería sentirme, no a cómo realmente estoy.

Ahí pierdo algo importante: la posibilidad de acompañarme. Porque aceptar no es resignarse ni rendirse; es reconocer honestamente “esto es lo que hay en mí ahora”. El malestar no me define, pero tampoco desaparece por negarlo. Cuando intento vivir solo desde lo agradable, empiezo a vivir a medias, condicionando mi presencia a que todo esté bien.

Descubro que disfrutar la vida no significa eliminar el dolor, sino hacerle espacio sin que dirija mis decisiones. Puedo sentir tristeza y aun así elegir cuidar, moverme, vincularme. Puedo estar incómodo y seguir siendo yo. El problema no es sentir; es creer que no debería sentir.

Estar presente también es quedarme conmigo cuando no brillo, cuando dudo, cuando duele. Y quizá ahí, justo ahí, aparece una forma más honesta de disfrute: una que no exige sonreír, sino habitarme completo. Porque vivir no es estar bien todo el tiempo, es estar aquí, incluso cuando no es fácil.

¿Te gustaría iniciar un proceso terapéutico?
Escríbeme al 981 125 6059 📲
📍Consultas presenciales en Guadalajara, Jalisco (Cerca de la estación 18 de marzo, línea 1)
💻 Consultas en línea desde cualquier parte.

El sentimiento de derrota no solo duele: reduce el mundo. De pronto, los pensamientos se llenan de frases como “no fue s...
29/01/2026

El sentimiento de derrota no solo duele: reduce el mundo. De pronto, los pensamientos se llenan de frases como “no fue suficiente”, “ya no hay salida” o “siempre me pasa lo mismo”. En esos momentos, el malestar puede ser tan intenso que limita la capacidad de ver alternativas, recursos o posibilidades. No es falta de esfuerzo ni de voluntad: es el peso real de estar atravesando una etapa difícil siendo ser humano.

La vida muchas veces coloca al ser humano en contextos que no eligió: pérdidas, rupturas, problemas económicos, cansancio emocional, presión constante por cumplir expectativas. Sentirse derrotado o derrotada en medio de todo eso no es debilidad, es señal de que se ha estado intentando sostener más de lo que se ve desde fuera. Los pensamientos pueden ser duros y exigentes, pero no definen el valor ni la historia completa de quien eres.

No siempre es posible evitar el dolor, pero sí es posible aprender a relacionarse de otra forma con lo que se siente y con lo que se piensa. Se puede avanzar con miedo, con cansancio, con dudas, y aun así elegir acciones pequeñas que acerquen al bienestar, al autocuidado y al respeto personal. No se trata de “estar bien” todo el tiempo, sino de no abandonar lo que importa incluso cuando el malestar está presente.

Si hoy no se ven salidas, eso no significa que no existan. Muchas veces solo significa que hay agotamiento emocional, heridas abiertas o sobrecarga interna. Y eso no se resuelve con más presión, sino con acompañamiento. La terapia puede ser ese espacio seguro donde el ser humano puede hablar sin máscaras, ordenar lo que pesa y aprender nuevas formas de sostener el malestar sin quedarse atrapado en él.

Pedir apoyo no es rendirse. Es un acto de valentía. Es elegirse incluso cuando todo pesa. Porque tu bienestar importa, también en los días en los que te sientes derrotado o derrotada. Y aunque hoy el camino no se vea claro, no tienes por qué recorrerlo en soledad. 🤍

¿Te gustaría iniciar un proceso de terapia?
Escríbeme al 981 125 6059
✨Te puedo acompañar presencial o en línea, me encuentro en la ciudad de Guadalajara.
📍Cerca de la estación 18 de marzo, línea 1.

No estás estancado, estás construyendo.Queremos sentirnos bien “ya”, como si el bienestar fuera un lugar al que se llega...
23/01/2026

No estás estancado, estás construyendo.

Queremos sentirnos bien “ya”, como si el bienestar fuera un lugar al que se llega rápido y para siempre. Nos exigimos resultados inmediatos, nos comparamos, nos frustramos cuando no vemos cambios grandes. Pero en esa prisa olvidamos algo esencial: la vida no se transforma en saltos gigantes, se transforma en pasos conscientes. Cuando te detienes a observar tu proceso, empiezas a notar que incluso los avances pequeños también cuentan, también modifican, también construyen.

Quizá el verdadero obstáculo no es que no estés avanzando, sino que estás mirando solo la meta y no el camino. En ese camino hay decisiones cotidianas, elecciones incómodas, momentos de duda y también aprendizajes. Cada vez que eliges actuar de acuerdo con lo que es importante para ti, aunque sea con miedo o cansancio, ya estás creando bienestar, aunque todavía no se “sienta perfecto”.

Una vida plena no se trata de eliminar el malestar, sino de aprender a caminar con él mientras sigues avanzando. Baja el ritmo, cuestiona tu nivel de exigencia, observa tus hábitos, y date permiso de crecer sin castigarte. Porque cuando empiezas a honrar el proceso, el bienestar deja de ser una meta lejana y se convierte en una forma de vivir el presente.

En terapia podemos aprender esto, como muchas cosas en la vida. Es un proceso.

✨Date el permiso de iniciarlo o continuarlo.

🧠Sesiónes presenciales en la ciudad de Guadalajara y en línea desde cualquier parte de México
📍Col. Jardines de la cruz, por López de Legaspi y Cozumel.
A unos metros de la linea 18 de marzo libea 1 del tren ligero.

📲Citas previas
⁨981 125 6059⁩

Es atreverte a mirar lo que has evitado, a sentir lo que duele y a cuestionar historias que llevas cargando desde hace t...
21/01/2026

Es atreverte a mirar lo que has evitado, a sentir lo que duele y a cuestionar historias que llevas cargando desde hace tiempo. No se trata de “arreglarte”, porque no estás roto. Se trata de comprenderte, de dejar de pelear contigo y empezar a caminar con mayor conciencia.

El cambio no ocurre de un día para otro. Es un proceso hecho de pequeños actos de valentía. Y cada sesión es una oportunidad para elegirte, para avanzar, incluso con dudas, incluso con miedo… pero avanzando. 🌱

Escríbeme y agendamos una cita, puede ser virtual desde cualquier parte o presencial.
981 125 6059
📍Col. Cruz del sur, cerca de la estacion 18 de marzo, línea 1.

Guadalajara, jalisco.

Estoy por iniciar la materia de “Inclusión y Equidad” con un grupo de futuros psicólogos y, desde que comencé a preparar...
15/01/2026

Estoy por iniciar la materia de “Inclusión y Equidad” con un grupo de futuros psicólogos y, desde que comencé a prepararla, me he dado cuenta de que este tema no se queda solo en lo académico. Estudiarla me ha llevado a pensar en lo difícil que a veces es reconocer que no todas las personas parten del mismo punto ni tienen el mismo acceso a derechos, oportunidades o posibilidades. Incluso antes de empezar la clase, el tema ya empieza a incomodar, a mover ideas y a cuestionarnos.

Mientras reviso contenidos y pienso cómo abordarlos, este proceso me ha recordado por qué elegí estar aquí. Hablar de inclusión no es solo aprender conceptos, es conectar con realidades humanas, con historias y con contextos que muchas veces no vemos o preferimos no mirar. Preparar esta materia ha tocado fibras personales, porque implica reconocer desigualdades y asumir la responsabilidad que tenemos como psicólogos en formación y en práctica.

La reflexión con la que quiero arrancar es sencilla: no podemos acompañar a otros si no estamos dispuestos primero a aprender y a cuestionarnos. La inclusión y la equidad no son temas “extra”, son parte de la base de nuestra profesión. Esta materia es una invitación a mirar distinto, a ser más conscientes y a construir una psicología más humana, ética y cercana a la realidad de las personas.

Si pueden ver el video, es solo una sugerencia.

Material de reflexió sobre les desigualtats. Escola Suma.

Hoy, en el Día Mundial contra de la lucha contra la Depresión, es importante hablar de algo que muchas veces se evita: e...
13/01/2026

Hoy, en el Día Mundial contra de la lucha contra la Depresión, es importante hablar de algo que muchas veces se evita: el miedo a sentir.
No solo a la tristeza, sino al juicio que aparece cuando alguien no logra “funcionar”, producir o mostrarse fuerte como se espera.

Durante mucho tiempo se ha transmitido la idea de que lo que se siente no importa tanto como lo que se hace. Bajo esa creencia, muchas personas aprenden a esconder la depresión, a callar lo que ocurre por dentro y a seguir adelante aunque internamente se sientan vacías, cansadas o desconectadas.

La depresión no es falta de voluntad ni de esfuerzo. Es una experiencia humana que necesita ser reconocida y comprendida. Evitar lo que se siente no lo transforma; solo lo vuelve más silencioso y más difícil de compartir.

Hoy, más que señalar, necesitamos mirarnos con humanidad. Si algo de esto resuena contigo, no tienes que enfrentarlo solo. Buscar apoyo profesional es un acto de cuidado y responsabilidad. La terapia ofrece un espacio seguro para hablar, comprender y acompañar lo que sientes.
Porque la atención oportuna no solo acompaña procesos: la atención salva vidas.

Dirección

Guadalajara
ESPAÑOL

Horario de Apertura

Lunes 9am - 5pm
Martes 9am - 5pm
Miércoles 9am - 5pm
Jueves 9am - 5pm
Viernes 10am - 2pm

Teléfono

+529811256059

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psicólogo José Enrique Martínez publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Psicólogo José Enrique Martínez:

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram