31/12/2025
💚LA NAVIDAD Y EL TRAUMA💔
La historia del Grinch nos deja una reflexión profunda sobre el trauma infantil y sus efectos en la vida adulta.
Cuando el Grinch era niño, vivió un evento profundamente doloroso: intentó dar un regalo, un acto de apertura y vulnerabilidad, y fue ridiculizado, rechazado y expuesto frente a su grupo. No solo se burlaron de su intención, también lo dejaron solo emocionalmente. Para un niño, ese tipo de experiencia no se olvida: se queda grabada en el sistema emocional, usualmente de forma inconsciente.
A partir de ahí, el Grinch no odia la Navidad en sí,
lo que rechaza es el recuerdo, la emoción asociada a esa fecha: la vergüenza, el abandono, la humillación. Su mente aprendió algo muy claro: “Abrirme duele. Intentar conectar es peligroso”. Y para protegerse, desarrolló rechazo, enojo y aislamiento.
Ya en la adultez, cuando vuelve a recibir un regalo, no está reaccionando al presente, está reaccionando al pasado. Ese estímulo funciona como un disparador que reactiva el trauma: el cuerpo recuerda antes que la razón. Por eso aparecen el coraje, la dureza y la hostilidad. No es maldad, es dolor no resuelto.
Esta historia nos recuerda algo esencial desde la psicología:
👉 Si no trabajas tus traumas, no desaparecen; se reactivan.
Salen en forma de enojo, rechazo, frialdad, sabotaje o desconexión emocional, entre muchas otraa formas…
Escucho muchos pacientes decir “no me gusta esta fecha”, “odio celebrar”, “no necesito a nadie”, “solo es un dia cualquiera, no se porque tanto rollo”… cuando en realidad lo que duele no es el presente, sino lo que el presente despierta.
Sanar no es olvidar lo que pasó, es dejar de vivir reaccionando desde esa herida.
Porque cuando el trauma se trabaja, el recuerdo deja de doler… y el pasado deja de dirigir tu vida.
RECUERDA… NUNCA ES TARDE PARA COMENZAR A REESCRIBIR LA HISTORIA… estás list@???