10/10/2022
¿Por qué es tan compleja la intimidad emocional?
La comunicación entre los seres humanos entrelaza momentos de conexión, pero también de malentendidos. Ello hace de la intimidad emocional un bien escaso y preciado que pocas veces se encuentra. Cuando ocurre, implica una disposición especial para entender el misterio de una mente diferente a la propia.
Dado que no es posible acceder a los pensamientos y sentimientos de la otra persona, estar en su presencia genera tensiones y desata fantasías de todo tipo tanto amorosas como hostiles. A veces, los malentendidos y las fallas en la escucha tienen que ver con la dificultad para tolerar que no se sabe todo, o que el otro plantea un enfoque que sí pudo pensar.
Es decir, escuchar al otro se dificulta a causa de los conflictos emocionales propios. Por ejemplo, si un individuo posee un carácter que tiende a rivalizar con las personas, una propuesta interesante puede escucharla como una exhibición de conocimientos. Esta fantasía fugaz desarma la posibilidad de establecer una conversación íntima, donde ambas partes se beneficien emocionalmente con el contacto.
El proceso psicoanalítico ofrece un marco para explorar las formas en que las fantasías dan forma y también distorsionan la conexión con los otros, generando la posibilidad de dudar de las percepciones propias para interesarse por distintos puntos de vista.
Imagen: "En la cama: el beso", de Henri de Toulouse-Lautrec (1892)