21/03/2026
AUTISMO : ESTEREOTIPIAS
Las estereotipias en el autismo son movimientos, gestos o comportamientos repetitivos y sin un propósito aparente, pero que cumplen una función importante para la persona. Son muy comunes en niños y adultos dentro del espectro autista.
Son acciones motoras o verbales repetitivas que la persona realiza de manera automática, como una forma de :
Autorregularse (cuando hay ansiedad, emoción, cansancio o sobreestimulación).
Expresar algo que no puede comunicar fácilmente con palabras.
Encontrar placer sensorial (porque le gusta cómo se siente el movimiento o el sonido).
Ejemplos de estereotipias comunes :
Motoras :
Aletear las manos o mover los dedos frente a los ojos.
Saltar repetidamente.
Girar sobre sí mismo.
Balancearse hacia adelante y atrás.
Correr en círculos.
Mover objetos repetidamente (por ejemplo, abrir y cerrar una puerta muchas veces).
Verbales o vocales :
Repetir palabras o frases (ecolalia).
Hacer sonidos repetitivos.
Repetir canciones o líneas de dibujos animados.
Sensoriales :
Mirar luces, reflejos o girar objetos.
Frotar texturas o alinear cosas.
¿Por qué ocurren?
Necesidad de autorregulación :
Ayudan a manejar la ansiedad, frustración o emoción intensa.
Búsqueda o evitación sensorial :
Algunas personas buscan estímulos visuales, táctiles o auditivos.
Rutina o previsibilidad :
El movimiento repetitivo da sensación de control y calma.
¿Deben eliminarse?
No necesariamente.
Las estereotipias no son “malas” por sí mismas.
Se interviene solo cuando :
Ponen en riesgo la seguridad (golpes, autolesiones).
Interfieren mucho con el aprendizaje o la vida diaria.
Causan malestar físico o social en el niño.
Importante :
La estereotipia no es un problema que se deba castigar; es una forma de comunicación que se debe comprender.
Comprende que tienen una función :
Las estereotipias no son caprichos ni “manías raras”.
Tu hijo las usa para autorregularse, expresar emoción o manejar estrés.
Antes de intentar detenerlas, pregúntate qué lo lleva a hacerlas.
No lo regañes ni lo avergüences :
Evita frases como “¡deja de hacer eso!” o “te van a mirar raro”.
Reprimir la conducta sin ofrecer alternativa aumenta la ansiedad y puede generar más frustración.
En su lugar, puedes decir:
“Veo que estás nervioso, ¿quieres ir un momento a tu rincón tranquilo?”
Permite espacios y tiempos para estereotipias seguras :
No necesitas eliminarlas, solo asegurar que sean seguras.
Ejemplo:
Si salta o aletea, que lo haga en un espacio donde no se lastime.
Si golpea la mesa, ofrecerle una pelota antiestrés o un cojín para apretar.
Refuerza su comunicación :
Cuando el niño aprende a expresar cómo se siente o qué necesita (con palabras, pictogramas o gestos), usa menos estereotipias para hacerlo.
Ejemplo: enseñarle a decir “necesito un descanso”.
Celebra su autenticidad :
Las estereotipias también pueden ser una expresión de alegría o entusiasmo.
No apagues su forma de disfrutar el mundo.
“Su cuerpo habla su propio idioma, y eso también merece respeto.”
No intentes borrar las estereotipias, intenta entender lo que te quieren decir.