01/02/2026
Estoy volviendo a ser yo…
y no porque todo esté perfecto, sino porque por fin dejé de abandonarme para encajar.
Volver a mí fue un acto de valentía, de amor propio y de cansancio de ser alguien que no era.
Durante mucho tiempo me adapté, me callé, me hice más pequeña…
hasta que entendí que perderme para sostener a otros no era amor.
Hoy me elijo, me escucho y me respeto, incluso cuando eso incomoda.
Y qué bonito se siente…
sentirse en casa dentro de uno mismo,
hablarse con ternura,
reconocer que sanar no es olvidar lo vivido, sino honrarlo y seguir.
Si tú también estás en ese proceso, recuerda esto:
no estás volviendo tarde, estás volviendo a tiempo.
La versión de ti que estás construyendo ahora sabe más, siente más y ama mejor.
Pregunta para reflexionar:
¿En qué momento sentiste que empezaste a volver a ti?
¿O qué consejo le darías a alguien que hoy está intentando reencontrarse consigo mismo?
¿Cómo te sientes hoy?
Espero que estos ejercicios te puedan ayudar a reflexionar qué deseas para tu vida
Te leo