06/10/2025
Desde el Psicoanálisis, la necrofilia no se interpreta solamente como una desviación sexual o una “perversión” en el sentido médico o jurídico, sino como una manifestación simbólica del inconsciente, en la que se ponen en juego pulsiones profundas relacionadas con la muerte, el dominio y la negación de la pérdida.
🧠 1. Freud: Eros y Tánatos
Freud plantea que toda la vida psíquica se mueve entre dos fuerzas opuestas:
Eros (pulsión de vida) → busca la unión, la conservación y la reproducción.
Tánatos (pulsión de muerte) → tiende a la destrucción, la descomposición y el retorno al estado inorgánico.
La necrofilia puede entenderse como una fusión extrema entre Eros y Tánatos: el deseo sexual (Eros) se dirige hacia lo que representa la destrucción y la ausencia de vida (Tánatos). En este sentido, el acto necrofílico sería una satisfacción sexual al servicio de la pulsión de muerte, una manera de erotizar la destrucción y de dominar simbólicamente la muerte.
⚰️ 2. La negación de la pérdida
Desde la teoría freudiana del duelo y la melancolía, la necrofilia también puede interpretarse como una negación de la pérdida del objeto amado.
El sujeto, incapaz de aceptar la separación o la muerte del otro, busca mantener la unión con el objeto perdido de manera literal. El cadáver funciona como un sustituto del vínculo afectivo que no puede ser elaborado psíquicamente.
Esto puede observarse en casos en los que el acto necrofílico está dirigido a un cuerpo con el que hubo un lazo afectivo previo (pareja, amante, etc.), donde el deseo expresa una imposibilidad de dejar ir.
🕯️ 3. El control absoluto del objeto
Desde la perspectiva de la teoría de las pulsiones y de la sexualidad infantil, el cadáver representa un objeto totalmente pasivo, sin voluntad ni deseo propio.
El sujeto necrofílico, entonces, obtiene un dominio total sobre el otro, anulando toda posibilidad de rechazo o reciprocidad.
En ese sentido, la necrofilia puede ser vista como una respuesta extrema al miedo al abandono o al rechazo, una manera de convertir al otro en un objeto completamente controlable.
🧩 4. Erich Fromm y la necrofilia como orientación del carácter
Aunque Fromm no era estrictamente freudiano ortodoxo, parte de la tradición psicoa**lítica.
Él amplía el concepto diciendo que la necrofilia no se limita al acto sexual con cadáveres, sino que puede ser una actitud vital: una atracción hacia todo lo mu**to, mecánico o sin vida.
Para Fromm, el “carácter necrofílico” se manifiesta en la fascinación por el control, la destrucción, la dominación y la deshumanización del otro.
💬 En síntesis
Desde el Psicoanálisis, la necrofilia puede ser:
Una erotización de la pulsión de muerte (Tánatos).
Una negación simbólica de la pérdida del objeto amado.
Una expresión del deseo de dominio absoluto sobre el otro.
En sentido más amplio, una orientación del carácter hacia lo inerte y lo destructivo.
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