16/09/2021
CÁNCER DE VEJIGA
El cáncer de vejiga es un cáncer del medio ambiente y la edad, la incidencia y las tasas de prevalencia aumentan con la edad, alcanzando su punto máximo en la octava década de la vida, y existe una fuerte asociación entre las toxinas ambientales y la formación de cáncer de vejiga.
Los hombres tienen de 3 a 4 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de vejiga que las mujeres, presumiblemente debido a una mayor prevalencia del tabaquismo y la exposición a toxinas ambientales.
El cáncer de vejiga es el noveno cáncer más común en todo el mundo.
La edad promedio de diagnóstico de cáncer de vejiga es de 70 años para hombres y mujeres, y la incidencia y la mortalidad por la enfermedad aumentan con la edad.
ETIOLOGÍA
El cáncer de vejiga es causado por anomalías genéticas y factores de riesgo externos, incluida la exposición a carcinógenos, factores nutricionales, inflamación, infección, quimioterapia y radiación, etc.
Factores de riesgo externos
Entre el 20 y el 27% de todos los cánceres de vejiga están asociados con la exposición industrial de algún tipo, principalmente en áreas con una gran concentración de industrias químicas.
Los carcinógenos ambientales pueden ingresar al sistema y causar cáncer de vejiga por inhalación o por absorción cutánea.
En general, hay un largo período de latencia de 10 a 20 años entre la exposición industrial y la formación del cáncer de vejiga.
Tabaquismo: el tabaco es la principal causa conocida de formación de cáncer urotelial y representa el 60% y el 30% de todos los cánceres uroteliales en hombres y mujeres, respectivamente.
DETECCIÓN DE CARCINOMA VESICAL
La hematuria macroscópica indolora (sangrado en la o***a) es el síntoma principal en el 85% de los pacientes con un tumor de vejiga, y la hematuria microscópica (sangre en o***a no visible a simple vista) se presenta prácticamente en todos los pacientes.
El 50% de los pacientes con hematuria macroscópica tendrá una causa demostrable, el 20% tendrá una neoplasia maligna urológica y el 12% tendrá un tumor de vejiga.
Una evaluación completa de la hematuria para el cáncer de vejiga incluye cistoscopia, citología de o***a, imágenes del tracto superior (principalmente una tomografía computarizada del abdomen y la pelvis) y un análisis de sangre del antígeno prostático específico (APE).
Las principales pruebas de diagnóstico del cáncer de vejiga son la cistoscopia y la biopsia. Por lo tanto, la cistoscopia y las imágenes del tracto superior están indicadas en pacientes con hematuria y / o síntomas irritativos inexplicables.
La recurrencia es común en todos los pacientes con cáncer de vejiga no músculo invasivo, pero a menudo se puede controlar con éxito con cirugía transuretral, terapia intravesical o una combinación.
MANEJO QUIRÚRGICO ENDOSCÓPICO
Cuando se identifica cáncer de vejiga durante la cistoscopía en el consultorio, se registra la ubicación, el número y la morfología de los tumores, así como la afectación de áreas que probablemente reflejen una extensión extravesical, como los orificios ureterales y el cuello de la vejiga o la uretra prostática.
La resección transuretral de un tumor de vejiga bajo anestesia regional es el tratamiento inicial para las lesiones visibles y se realiza para (1) extirpar todos los tumores visibles y (2) proporcionar muestras para examen patológico para determinar con precisión el estadio y el grado.
Una vez que se ha resecado todo el tumor visible, se puede obtener un corte adicional con el asa para enviar a patología por separado para determinar la presencia de invasión muscular de la base del tumor.
Se presenta el caso de paciente masculino de 77 años, antecedente de tabaquismo durante 25 años, suspendido hace 10 años, que acude por presentar hematuria macroscópica desde hace 5 meses, requiriendo hospitalización por anemia en una ocasión.
Se realiza ultrasonido vesicoprostático que reporta próstata de 57 cc, vejiga de 225 cc, residual de 35 cc, a descartar lesión intravesical vs lóbulo prostático intravesical. APE: 1.47 ng/ml.
Se solicita urotomografía que reporta presencia de cambios inflamatorios activos en vejiga y ambos riñones.
Se realiza cistoscopía encontrándose dos tumores vesicales por lo que se realiza resección.
Reporte de patología: Carcinoma urotelial papilar invasor. De bajo grado histológico. Que invade la lámina propia. Capa muscular propia libre de células tumorales.