07/03/2026
El ejercicio no solo impacta al cuerpo. También influye en el cerebro.
La investigación científica ha encontrado que la actividad física regular puede ayudar a reducir síntomas de ansiedad, depresión y distrés psicológico. Algunos estudios incluso sugieren que sus efectos pueden ser comparables a intervenciones psicológicas en ciertos contextos.
La Organización Mundial de la Salud también señala que la actividad física contribuye al bienestar mental, mejora el sueño y favorece la salud cerebral.
Esto no significa que el ejercicio sustituya un tratamiento cuando es necesario, pero sí puede formar parte de un abordaje integral de la salud mental.
Mover el cuerpo también puede ser una forma de cuidar la mente.
📍Clínica de Neurociencias