20/01/2026
Cuando llegó al Humane Society of York County, Colleen tenía 13 semanas… y ningún pasado conocido. Lo único claro: no tenía cola. Y no parecía haber nacido así. Pero lo que sí tenía era otra cosa: una personalidad que llenaba la sala. Colleen corre, juega, se acurruca, y convierte cada rincón en un abrazo. 🥰🐈
“Es juguetona, divertida… y una gran acurrucadora.” — Vicki, cuidadora en HSYC
Un día, Vicki entró a la sala de gatos y se detuvo en seco. Colleen y otro gatito, Pedro Pascal, se tomaban de las patas a través de los barrotes. No jugaban. No peleaban. Solo estaban ahí. Juntos. Como si supieran que el mundo puede doler menos si alguien te toca.
“Parecía que hacían un corazón con sus patas.” — Vicki
No eran hermanos. Ni llegaron juntos. Pero se eligieron.
Pedro fue adoptado. Y Colleen se quedó en el refugio. Sin cola. Sin compañero. Pero con la misma dulzura que la hacía única.
Y entonces, alguien la vio. No por lo que le faltaba, sino por todo lo que tenía: su energía juguetona, su corazón en forma de abrazo, su manera de convertir cada rincón en hogar.
Fue adoptada. Y ahora, Colleen tiene su propia cama, su propio humano, y nuevos juguetes que no necesita compartir a través de barrotes. Ya no espera. Ya no observa desde la jaula. Ahora corre libre, ronronea fuerte, y duerme en paz. ☺️
📷 Humane Society of York County