28/11/2019
La diabetes infantil es un trastorno metabólico grave que impide al cuerpo la descomposición y uso normal de alimentos, especialmente de azúcares (carbohidratos). Puede afectar el corazón, los vasos sanguíneos, los riñones y el sistema neurológico y puede provocar la pérdida progresiva de la visión con el paso del tiempo.
Esta es la segunda enfermedad crónica más común en la infancia. Antiguamente era una enfermedad propia de adultos, pero con el crecimiento del índice de obesidad infantil, asociado a una vida sedentaria y a los malos hábitos alimenticios,los casos de diabetes infantil han aumentado considerablemente.
La diabetes se caracteriza por una alteración en la producción de la hormona insulina por el páncreas o por una resistencia a la acción de la insulina en el organismo. Es la insulina la que ayuda al organismo a transformar el azúcar (o glucosa) en energía, promoviendo así un buen funcionamiento del cuerpo humano.
La cantidad de insulina liberada depende mucho de la cantidad de azúcar que se ingiere. Si consumimos más alimentos ricos en carbohidratos (patatas, azúcar, pasta, arroz, galletas, etc.), estaremos exigiendo al páncreas a trabajar mucho más que lo normal.
Principalmente existen dos tipos de diabetes: la uno y la dos. Ambas son crónicas y se caracterizan por la elevación de las cifras de glucosa en la sangre.
🧸Tipo 1 o insulinodependiente
Se produce en niños y jóvenes con un peso normal y tiene su origen en la destrucción de la célula b pancreática, debido a los anticuerpos que produce el propio cuerpo. El paciente deja de producir insulina o la produce en cantidades insuficientes.
⚾️Tipo 2
Se suele producir en adultos, aunque actualmente se ha incrementado notablemente en niños y jóvenes con sobrepeso. En este caso, el problema reside en que la insulina producida es poco activa y cada vez se debe producir más cantidad para conseguir el mismo efecto. Esto causa un agotamiento del páncreas. Probablemente se necesitará insulina para tratar la enfermedad en un futuro; pero en un principio se puede ayudar a estos pacientes con otros fármacos.
¿Qué síntomas deben alertar a los padres?
Es entre los cinco y los siete años de edad y durante la pubertad cuando la enfermedad suele ser más común entre la población infantil. Lo que debe alertar a los padres son una serie de síntomas fáciles de identificar y que pueden dar la voz de alarma:
🍇Sed excesiva (polidipsia).
🍋Que el niño orine con demasiada frecuencia (poliuria).
🍍Que moje la cama por la noche (nicturia).
🍌Que presente una pérdida repentina de peso, aun comiendo normal o incluso más de lo habitual
🍎Hambre constante (polifagia).
🍉Debilidad física y cansancio.
🍓Irritabilidad (en niños pequeños).
🍐Náuseas y vómitos.
🍒Visión borrosa.
🥭Aliento con olor dulce o extraño (como a manzana).