18/09/2017
¿Por qué “queman” los músculos al hacer ejercicio intenso?
El ejercicio intenso y el ácido láctico:
una relación que debes conocer
Seguramente te ha pasado al hacer ejercicio intenso que sientes una sensación de ardor, como si los músculos te quemaran, pero no sabes por qué. Esa sensación se produce por un derivado del proceso metabólico, el ácido láctico, que cuando se acumula en exceso causa esas sensaciones molestas. Esa acumulación, cuando se deriva del ejercicio, es temporal y no tiene consecuencias graves.
En el momento que paras el ejercicio, el músculo empieza a recibir oxígeno, la acidez empieza a disminuir y las fibras musculares empiezan a re-establecerse. El ardor para y todo vuelve a la normalidad. Puede haber una elevación transitoria del ácido láctico en la sangre pero generalmente es pequeña.
Entre las recomendaciones que puedes seguir para prevenir el dolor de tus músculos (no relacionado al ácido láctico ya que ese ardor se detiene cuando dejas de hacer ejercicio) en los siguientes días de que ejercitas, si se presenta, están:
🏋🏽♀️Escucha los mensajes de tu cuerpo. Si te duelen tus músculos, reduce la intensidad o para el movimiento.
🤸🏽♀️Haz suficiente calentamiento previo para evitar lesiones.
💧Mantente hidratado(a). Bebe suficiente líquido antes, durante y después del entrenamiento.
🌬Después del ejercicio, recuerda realizar ejercicios de enfriamiento y para estirar los músculos.
💆🏽Un masaje también podría ayudarte a controlar el dolor muscular después de realizar una actividad intensa.
🏃🏽Aumenta la intensidad de los ejercicios gradualmente. Tu resistencia aumentará poco a poco.
No pretendas hacerlo todo en un sólo día.
Consulta con un entrenador o profesional calificado para aprender la técnica adecuada para cada ejercicio y movimiento y así evitarás lesionarte.
Si sigues estas recomendaciones podrás ir aumentando tu resistencia progresivamente, mejorando tu condición física y tu salud al mismo tiempo.
Recuerda lo que dice el refrán: el cuerpo es sabio.
Está pendiente de sus señales y aprende a dejar de hacer ejercicio cuando tu cuerpo requiere descanso. Y, desde luego, si el dolor persiste, aumenta, o aparecen otros síntomas, consulta a tu médico y no olvides tomar un masaje con profesionales.