13/12/2020
Que nadie bese a tu bebé! Podría ser peligroso.
Los bebés recién nacidos son adorables. Es comprensible que tanto los adultos como los niños quieran abrazarlos y besarlos. Pero un beso rápido en la boca, cara o manos de un bebé puede dejarlo con una infección de por vida que, para un recién nacido, puede causar serios problemas de salud.
El virus del herpes simple tipo 1 (Herpes oral o VHS-1) es un virus que causa ulceras y ampollas en labios y boca. En los adultos, este virus no suele representar una amenaza para la salud, pero en los bebés, el herpes tipo 1 puede causar infecciones graves como encefalitis, enfermedades cerebrales, pulmonares y hepáticas, así como ulceras en la piel y los ojos, según el sitio web de la Academia Americana de Pediatría.
Los bebés tienen un sistema inmunológico extremadamente frágil durante los primeros tres meses de vida. Para algunos bebés, una infección por herpes tipo 1 es extremadamente grave, que podría requerir hospitalización y cuidados intensivos.
El virus del herpes es extremadamente contagioso. Se transmite a través de la saliva y el contacto directo con una ulcera. Los síntomas comunes incluyen ulceras en la boca, fiebre y ganglios linfáticos inflamados y sensibles.
Una vez infectado, el bebé será portador del virus de por vida. El virus permanece en las células nerviosas del cuerpo en una forma inactiva, y puede activarse periódicamente durante toda la vida. Los brotes de herpes labial pueden ocurrir, por ejemplo, cuando una persona está enferma y tiene fiebre, está expuesta al sol y durante períodos de mucho estrés o fatiga extrema.
Incluso si una persona no tiene síntomas o un herpes labial visible, el virus aún puede estar activo en la saliva.
Y no solo es el virus del herpes, el que se puede transmitir por saliva, también puede estar presente los virus de Epstein Barr, Citomegalovirus, y virus respiratorios, como influenza, entre muchos otros mas, que en los bebes, pueden ocasionarles problemas graves.
Por esta razón, animo a las personas a que no besen en los labios, ojos, cara, o manos de sus bebes. Si su hijo experimenta algún síntoma de herpes labial, acuda con su pediatra.