01/09/2022
Hay que desmitificar la tan divulgada idea de que el amor es el único elemento sobre el cual se apoya una relación.
Hay vínculos que se sostienen por el miedo, como así también quienes los une la culpa, la envidia, los celos o el rechazo. Inclusive el enojo, el odio o el castigo pueden hacer de enlace sustancial de la propia trama vincular.
Esto es un hecho: el amor no es la única forma de hacer lazo ni el único elemento que mantiene a flote un vínculo.
De hecho, hay relaciones (y vaya que sí las hay...)que se sostienen -tal vez durante toda una vida-
por el conflicto.
Ese conflicto particular que se arrastra y se replica -ya sea por identificación por intento de
diferenciación- desde las relaciones primeras y singulares de aquellos tiempos infantiles..A saber: de las primeras formas de relacionarnos con nuestras familias, que serán al fin y al cabo, las que determinarán en gran medida la referencia de cómo es y de cómo funciona el mundo.
A veces pensamos que duele mucho más romper con los mandatos y con las identificaciones familiares que sequir viviendo devotos a ellos.
Y es que…LOS LUGARES MÁS DIFÍCILES DE
DEJAR NO SON LOS FÍSICOS, SON LOS PSÍQUICOS.