29/01/2026
A MIS PACIENTES:
Solo quien ha levantado el teléfono para hacer una cita con un psicólogo, quien ha cruzado nervios por la puerta de algún consultorio psicológico para recibir esa incierta y primera sesión, solo quien da continuidad a su proceso individual; podrá entender lo necesario y prioritario que es cuidar nuestra salud emocional.
Hay un toque acentuado y heroico en el hecho de entender que la Terapia Psicológica es parte de nuestra canasta básica: Salud física si, leche si, tortillas si, pero también salud mental.
Cuanto me siguen enseñando cada uno de mis pacientes, quienes sesión tras sesión siguen desafiando sus propios límites y construyendo su sana y real felicidad.
Cuanto me enseñan esos hombres y mujeres que aprenden a tomar las mejores decisiones para sus vidas y por lo general las correctas decisiones no son las fáciles, ni las más transitadas, ni las más populares. Niños y niñas que me enseñan a vivir y comprender la vida a través de sus ojos deseosos de amor.
Cuantas veces he deseado decirles a todas esas mujeres que llegan con el alma “rota” hasta mi espacio: Vas a estar bien, te lo juro, yo también sentí romperme y aquí estoy. Y a todos esos varones:
¡Bravo por estar aquí!, desmitificando y rompiendo prejuicios, bravo por entender que lo que no dices no se muere, te mata. Y no me refiero a una muerte física.
Sin embargo mi papel es acompañarlos, caminar junto a ellos, respetar sus propios ritmos, sus pasos y encender ese reflector para que observen con más claridad sus trayectos, sus verdaderas heridas.
Mi papel es acompañarlos a descubrir que el camino siempre es el amor, el amor propio sobre todo. Mi papel es acompañarlos mientras recuerdan que nadie puede rompernos nada, que nosotros nos hacemos y deshacemos solos. Mi papel es recordar la importancia de hacernos responsables. Pero el gran mérito es de ellos, porqué el trabajo difícil siempre viene saliendo de cada cita, después de aceptar sus sombras, después de observar su vida sin anestesia.
Es un milagro indescriptible observarles confrontar y abandonar sus miedos, es un milagro observarles comprender que hay un tiempo para ser herida y otro más para ser cicatriz, es un milagro observarles abandonar sus ideas irracionales, pulirse las alas y empezar a hablarse con claridad, con la verdad.
El camino hacia el crecimiento personal no es corto ni fácil es verdad; pero estoy convencida que es el más seguro. Estoy convencida que aunque la Psicoterapia es para todos, solo los más valientes son para la Psicoterapia.
Por eso, por todo eso, a cada uno de mis pacientes:
¡GRACIAS POR TANTO!
Hoy y siempre hacemos magia dentro y fuera del consultorio.
Psicóloga Hada Tobon ❤️🧠🙋🏻♀️