29/01/2026
¡Cuidado con el brindis! 🥂 Si pasaste por una cirugía bariátrica, las reglas del juego cambiaron.
No es por arruinar la fiesta, pero tu nuevo sistema digestivo procesa el alcohol de una forma MUY distinta. Aquí te cuento por qué esa “copita” puede ser traicionera:
1️⃣ Efecto Flash ⚡: Al no tener la misma capacidad gástrica, el alcohol pasa directo al intestino. ¿El resultado? Te emborrachas mucho más rápido y con mucha menos cantidad. ¡Una copa pueden sentirse como tres!
2️⃣ Calorías que no suman (pero sí pesan) 📉: El alcohol son calorías vacías. Además de frenar la quema de grasa, el hígado se distrae procesando el alcohol y deja de lado tu metabolismo.
3️⃣ El peligro de la “Transferencia” 🧠: Es real. Al no poder buscar consuelo en la comida, el cerebro puede intentar buscar ese “refugio” en el alcohol. Cuidar la salud mental es tan importante como la física.
4️⃣ Bajones de azúcar (Hipoglucemia) 🪫: El alcohol puede causar caídas bruscas de glucosa, lo que te hará sentir mareado o débil, confundiendo los síntomas con la borrachera misma.
⚠️ Regla de oro: La recomendación general es CERO alcohol al menos los primeros 6-12 meses. Después de eso, siempre consúltalo con tu cirujano y nunca bebas con el estómago vacío.
¿Ya conocías estos riesgos o te sorprendió alguno? 👇 Cuéntame en los comentarios.