24/03/2026
🩰El movimiento en la infancia no es solo una actividad lúdica. Es parte del desarrollo.
Desde edades tempranas, el cuerpo es una de las principales vías de aprendizaje.
A través del movimiento y la música, niñas y niños comienzan a integrar coordinación, equilibrio, ritmo y atención.
Diversos enfoques del desarrollo infantil han señalado que el movimiento favorece la integración entre procesos motores, cognitivos y emocionales.
Por ejemplo, investigaciones en neurodesarrollo han mostrado que el movimiento rítmico y la actividad corporal favorecen la organización de funciones como la atención y la autorregulación (Diamond, 2015; Adolph & Hoch, 2019).
De igual forma, estudios recientes en desarrollo psicomotor y aprendizaje corporal destacan que el movimiento no solo fortalece habilidades físicas, sino que también contribuye a la exploración, la expresión y la interacción con el entorno.
En este sentido, actividades como el ballet pueden funcionar como una introducción estructurada al movimiento, donde el cuerpo se convierte en un medio para aprender, organizarse y expresarse.
En el CIAP entendemos el arte como parte de estos procesos, integrando la formación corporal con el desarrollo personal desde etapas tempranas.
🩰 Centro integral de Artes y Psicología
Centro Artístico Isacaem